El Pontífice ha canalizado la donación a través de la Limosnería Apostólica, que la ha destinado a los máximos responsables de la Iglesia en el país sudamericano para que la distribuyan entre las zonas más afectadas por los seísmos de magnitud 7,2 y 7,5, que ya han dejado más de 160 muertos y cerca de 1.000 heridos.
Un gesto de solidaridad del Vaticano
El Papa León XIV ha querido mostrar su cercanía y apoyo al pueblo venezolano en uno de los momentos más difíciles de su historia reciente. El Pontífice ha ordenado el envío de 100.000 euros de ayuda humanitaria a través de la Limosnería Apostólica, el dicasterio vaticano encargado de las obras de caridad y asistencia a los necesitados.
La cantidad ha sido entregada a los máximos responsables de la Iglesia católica en Venezuela, que serán los encargados de coordinar su distribución entre las comunidades más afectadas por el doble terremoto que sacudió el país el pasado miércoles.
Una catástrofe que ha conmocionado al mundo
El gesto del Papa se suma a la oleada de solidaridad internacional que ha despertado la tragedia venezolana. Los dos terremotos consecutivos, de magnitud 7,2 y 7,5, han devastado especialmente el estado costero de La Guaira, declarado «zona de desastre» por las autoridades.
El balance provisional es de al menos 164 muertos, 971 heridos y miles de desplazados que han pasado la noche a la intemperie por el temor a las réplicas, de las que ya se han registrado más de 30.
La Iglesia, un puente de ayuda en la tragedia
La Iglesia católica en Venezuela, que ya ha mostrado su disposición a colaborar con las autoridades en las labores de asistencia, será la encargada de hacer llegar la ayuda del Papa a las zonas más necesitadas. La donación se destinará a cubrir necesidades básicas como alimentos, agua potable, medicinas y refugio temporal para los damnificados.



