El Instituto Nacional de Estadística ha publicado este viernes el dato definitivo del IPC correspondiente al mes de mayo, confirmando las cifras avanzadas a finales del mes pasado. La inflación general se ha estabilizado en el 3,2%, la misma tasa que en abril, en un contexto marcado por la guerra en Oriente Medio y la incertidumbre energética.
Pero no todo son buenas noticias. La inflación subyacente, que excluye los precios de la energía y los alimentos no elaborados, ha dado un repunte inesperado.
Luz y gas, anclados por las renovables
El principal factor que ha permitido mantener a raya el índice general ha sido el comportamiento de los precios de la electricidad y el gas. Ambos retrocedieron de forma interanual: la electricidad cayó un 5,5% y el gas, un 9,7%.
Desde el Ministerio de Economía han valorado positivamente estos datos y los han atribuido a la estrategia energética del Gobierno. «La apuesta de España por las renovables y la soberanía energética constituye un escudo frente al impacto de la guerra de Irán», señalaron en un comunicado.
Carburantes: la gran excepción (+48,8%)
A pesar de la buena evolución de la electricidad y el gas, los carburantes siguen siendo un dolor de cabeza. Su precio se disparó un 48,8% interanual en mayo, arrastrado por la incertidumbre y la volatilidad de los mercados internacionales.
El Gobierno, sin embargo, recuerda que el impacto habría sido mucho mayor sin las medidas fiscales adoptadas. «Sin las medidas fiscales, la tasa interanual de inflación de los carburantes se situaría cercana al doble frente a la tasa del 15,87% observada en mayo», aseguran desde Economía.
La inflación subyacente regresa al 3%
La mala noticia del mes ha sido el repunte de la inflación subyacente. Tras varios meses de descenso, volvió a situarse en el 3%, dos décimas por encima de la tasa de abril y una décima más de lo que habían adelantado los analistas a finales de mes.
No se alcanzaba un nivel tan alto desde junio de 2024, es decir, hace casi dos años. El repunte se debe principalmente al encarecimiento de los servicios (paquetes turísticos y transporte aéreo, especialmente) y a la presión de los carburantes, que aunque no entran en el cálculo de la subyacente, tienen efectos indirectos.
Alimentos: respiro para la cesta de la compra
La inflación de los alimentos y bebidas no alcohólicas se moderó al 2,2% en mayo, cuatro décimas por debajo del mes anterior. La buena evolución de las frutas y las hortalizas, legumbres y patatas explica este comportamiento.
«Esto da un respiro directo a la cesta de la compra de los hogares», destacaron desde la cartera que dirige el vicepresidente primero, Carlos Cuerpo.
Sin embargo, no todos los alimentos se abarataron. Entre los que más se encarecieron destacan los huevos (+13,7%) y la carne de vacuno (+12,3%). En el lado opuesto, las frutas frescas (-3,6%), el azúcar (-3,5%) y los aceites y grasas (-2,2%) registraron las mayores caídas.
El Gobierno mantiene algunas medidas, pero retira otras
Ante este escenario, el Ejecutivo ha decidido iniciar la desescalada de las medidas contra la guerra, pero manteniendo algunas ayudas clave.
- Se mantiene la rebaja del IVA al 10% de las gasolinas hasta el 30 de junio.
- Desde el 1 de junio, el IVA de la luz y el gas volvió al 21%.
- Continúan vigentes las ayudas a agricultores y transportistas.
- Se mantienen los descuentos reforzados del bono social eléctrico: 42,5% para consumidores vulnerables y 57,5% para vulnerables severos.
El Ejecutivo está manteniendo reuniones con los agentes sociales y con los sectores afectados para valorar el funcionamiento de las medidas. De momento, la conclusión es que el efecto del plan de choque sobre la inflación general es de una moderación algo superior a un punto porcentual.
Evolución mensual: cuarto mes consecutivo de subidas
En términos mensuales (mayo sobre abril), el IPC subió un 0,1%, moderando en tres décimas la subida experimentada en abril (0,4%). Con este incremento, la inflación mensual acumula cuatro meses consecutivos de alzas.
Los productos que más tiraron al alza fueron las frutas y los frutos de cáscara (con una subida del 4,7%). Por el contrario, las hortalizas, legumbres y patatas registraron una bajada del 3,8%.
Evolución anual: estabilidad aparente
En los cinco primeros meses del año, el IPC ha avanzado un 1,2%. La estabilidad del índice general en el 3,2% durante dos meses consecutivos es un buen síntoma, pero la vuelta de la inflación subyacente al 3% introduce un factor de incertidumbre para los próximos meses.
Los analistas advierten que, si la subyacente sigue repuntando, el Banco Central Europeo podría retrasar la siguiente bajada de tipos de interés, lo que afectaría al crédito y al crecimiento.
Próximos pasos
El Ministerio de Economía seguirá monitorizando la evolución de los precios en las próximas semanas. La guerra en Oriente Medio y la incertidumbre energética siguen siendo los principales riesgos. El Gobierno confía en que las renovables y las medidas fiscales sigan actuando como escudo, pero admite que la situación es volátil.
«Estamos preparados para reaccionar si la situación empeora», aseguraron desde Economía. De momento, los datos de mayo ofrecen un respiro, pero no una victoria definitiva.




