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El BCE se toma un respiro: mantiene los tipos en el 2,50% y deja la próxima subida para diciembre

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Foto: EFE

El Banco Central Europeo interrumpe el ciclo de endurecimiento tras las subidas de junio y septiembre y opta por «esperar y ver» antes de mover ficha. La facilidad de depósito se queda en el 2,50% y el tipo principal de financiación en el 2,65%. El mercado descuenta una subida de 25 puntos básicos en la última reunión del año.


El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido este miércoles no tocar los tipos de interés. La institución que preside Christine Lagarde mantiene el precio del dinero en la eurozona y rompe así el ciclo de endurecimiento que había iniciado a lo largo de 2026 con las subidas de junio y septiembre.

Los tipos se quedan donde estaban

Tras la reunión del Consejo de Gobierno, la facilidad de depósito se mantiene en el 2,50% y el tipo principal de financiación en el 2,65%. La pausa de octubre interrumpe una secuencia de dos subidas consecutivas y se produce después de que la Reserva Federal estadounidense adoptara una decisión similar la semana pasada.

Diciembre, en el punto de mira

Los analistas y las principales gestoras de fondos descuentan que el BCE reanudará las subidas en su última reunión del año, la de diciembre, en la que podría ejecutarse un incremento de 25 puntos básicos . Además, el mercado espera hasta tres subidas adicionales a lo largo de 2027, lo que podría llevar la facilidad de depósito hasta el 3,25%.

Sin embargo, el BCE no se compromete con ningún escenario de antemano. En su comunicado, el organismo subraya que «seguirá un enfoque basado en datos y reunión por reunión para determinar la postura de política monetaria adecuada».

La inflación, el quebradero de cabeza

Aunque el BCE ha optado por «esperar y ver» antes de tomar nuevas decisiones, el problema de fondo sigue presente: el repunte inflacionario provocado por los costes de la energía derivados del conflicto en Oriente Medio.

El propio BCE reconoce en su informe que «es probable que la mayor magnitud y duración de la crisis energética, así como sus implicaciones para los efectos indirectos y de segunda ronda, impulsen la inflación y reduzcan el crecimiento«.

El «trabajo sucio» ya está hecho

En este contexto, la pausa actual podría responder a un factor adicional: los mercados de deuda pública en Europa, especialmente la fuerte subida de rentabilidad de los bonos franceses, ya están encareciendo el crédito de forma automática. Es decir, parte del «trabajo sucio» de frenar la economía se está haciendo sin necesidad de que el BCE mueva ficha este mes.