El siniestro tuvo lugar en el pabellón de ginecología del hospital de Islamabad. La intensidad del fuego dificultó la identificación de los cuerpos de los lactantes, que se encontraban en la unidad de cuidados intensivos, y se requieren pruebas de ADN.
La oscuridad de la madrugada en Islamabad se tiñó de fuego y desolación. Una tragedia sin precedentes ha golpeado al Hospital de la capital paquistaní, donde al menos catorce recién nacidos han perdido la vida calcinados en un incendio.
El siniestro, que se desató a primera hora de la mañana en el pabellón de ginecología, tuvo su origen en la explosión de un compresor de aire acondicionado. Según informaron fuentes oficiales, el aparato, situado en la unidad de cuidados intensivos neonatales, sobrecargó y provocó las llamas que se extendieron rápidamente por la planta, atrapando a los bebés que se encontraban bajo cuidados médicos intensivos.
Un fuego de alta intensidad que borró las identidades
La Policía de Islamabad ha confirmado que la virulencia de las llamas fue extremadamente alta, lo que dificultó las labores de rescate y, posteriormente, la identificación de las víctimas. Los cuerpos de los lactantes presentaban quemaduras de tal gravedad que el reconocimiento visual resulta imposible. Las autoridades sanitarias han informado de que se someterán a pruebas de ADN para poder determinar la identidad de cada uno de los fallecidos y proceder a su entrega a las familias.
Este doloroso proceso evidencia la magnitud de la tragedia, donde el fuego no solo arrebató vidas, sino que también destruyó las señas de identidad de los pequeños. «La intensidad del fuego fue tal que los bebés sufrieron quemaduras muy graves», señaló un portavoz de la policía local, haciendo hincapié en la crudeza del suceso.
El dolor de las familias y la respuesta de las autoridades
La noticia ha conmocionado a la sociedad paquistaní, que ha visto cómo la fragilidad de la vida se manifestaba en su forma más cruda. Decenas de familiares se han congregado a las puertas del centro médico, sumidos en la desesperación y la angustia, a la espera de noticias sobre el estado de sus hijos y sobrinos.
El gobierno de la provincia de Punjab ha ordenado una investigación exhaustiva para esclarecer las causas exactas del siniestro y depurar responsabilidades. Se ha señalado la necesidad de revisar los protocolos de seguridad y mantenimiento de los equipos eléctricos en los centros de salud del país, especialmente en las áreas de cuidados intensivos y neonatología.
Este trágico suceso vuelve a poner el foco sobre las precarias condiciones de seguridad en muchos hospitales públicos de la región, donde la falta de mantenimiento y la obsolescencia de los equipos suponen un riesgo latente para los pacientes más vulnerables.




