El presidente del Gobierno ha asegurado que la crisis migratoria solo se resolverá «con la cooperación y no con la falta de confianza en Marruecos». Además, ha negado contradicciones entre Robles y Marlaska sobre los informes del CNI, admitiendo que hubo «informes de situación» pero no «de la magnitud» de lo ocurrido.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reaparecido este lunes en su primera entrevista desde que estalló la crisis migratoria en Ceuta para ofrecer su versión sobre la entrada masiva de migrantes del pasado 30 y 31 de julio. Y lo ha hecho con un mensaje claro: defensa cerrada de Marruecos y descarte de cualquier contradicción en su Gobierno.
En una entrevista en la Cadena Ser, Sánchez ha insistido en que Marruecos ofreció una «cooperación instantánea, inmediata» desde el primer momento. Los Gobiernos de ambos países «estuvieron al habla constantemente» durante los días clave de la crisis, y el 31 de julio «sí se empezó un despliegue operativo por parte de las autoridades marroquíes», ha detallado .
Además, Sánchez ha querido subrayar que «ningún centro de inteligencia con los que habitualmente el Gobierno de España colabora alumbra ninguna duda sobre la participación de una u otra forma por parte de las autoridades marroquíes». Una afirmación que busca zanjar las especulaciones sobre la posible implicación del país vecino en la avalancha .
«Sin cooperación, la crisis se agravaría»
El presidente ha sido especialmente contundente al señalar que «esta crisis solamente se va a poder resolver con la cooperación y no con la falta de confianza en Marruecos, que lo que haría sería agravar aún más una situación compleja que es la que ya tenemos en Ceuta». Sánchez ha defendido que «nueve de cada diez migrantes han retornado voluntariamente» , y ha calificado la cooperación bilateral en materia migratoria como «francamente positiva».
Negación de contradicciones y el «debate» de los informes del CNI
Preguntado por las versiones enfrentadas de sus ministros Margarita Robles y Fernando Grande-Marlaska sobre si el CNI advirtió o no de la crisis, Sánchez se ha alineado con la versión del ministro del Interior. Ha asegurado que no hubo informes previos de la «magnitud» y de la «gravedad» de lo que iba a suceder en Ceuta. «Evidentemente nadie predijo que íbamos a tener una avalancha de esas características», ha afirmado rotundo.
Sí ha admitido que hubo «informes de situación» del CNI y de la Policía Nacional sobre «un aumento de flujos de irregulares», pero ha insistido en que esta información «no era diferente a la de otros veranos». «No hubo ninguna información que compartiera la magnitud, la gravedad de la crisis que íbamos a sufrir el día 30 y 31», ha sentenciado. «Algunas veces cuando se ven estas declaraciones da la sensación de que hay contradicciones y no las hay», ha añadido para tratar de zanjar el enfrentamiento público entre dos de sus ministros.
El anuncio de la visita del Rey
En otro orden de cosas, Sánchez ha confirmado que el rey Felipe VI visitará Ceuta «cuando se den las condiciones para ello», sin concretar una fecha, porque «hay razones y argumentos para ello». El presidente ha explicado que los viajes serán coordinados por el Gobierno con Zarzuela.




