La investigación, iniciada en junio por denuncias vecinales, culminó con el rescate de 46 perros en la localidad madrileña de Navalcarnero. Nueve de ellos requirieron hospitalización inmediata por extrema delgadez, anemia o deshidratación. Además, los agentes hallaron el cadáver de un perro en el interior del recinto.
«La casa de los horrores». Así han calificado los vecinos de Navalcarnero el centro canino que, durante años, se presentaba como un espacio moderno y equipado para el cuidado de mascotas. La Guardia Civil ha investigado a los dos propietarios de esta escuela canina por un presunto delito de maltrato animal, después de rescatar a 46 perros que vivían en condiciones deplorables en el municipio madrileño.
La investigación se inició el pasado mes de junio, tras recibirse varias denuncias vecinales alertando sobre el deficiente estado de las instalaciones de este recinto, así como de la falta de agua y alimento para los animales que permanecían allí . Las inspecciones realizadas por el Seprona confirmaron las peores sospechas: los agentes constataron el mal estado de los animales y localizaron el cadáver de un perro en el interior del recinto.
Nueve perros, al borde de la muerte
El resultado del operativo fue el rescate de 46 perros. De ellos, nueve requirieron hospitalización inmediata debido a su extrema delgadez, anemia o deshidratación. Algunos presentaban además signos de enfermedades, parásitos y lesiones. Los perros rescatados han sido entregados a diferentes protectoras y asociaciones de animales de la Comunidad de Madrid para su recuperación.
El contraste entre la realidad del centro y su publicidad no podía ser más brutal. Según su web, las instalaciones —de 15.000 metros cuadrados— se presentaban como «modernas, completamente equipadas, cómodas, amplias y con un sistema de climatización para cada época del año». Ofrecían servicios de «hidroterapia, fisioterapia, adiestramiento canino y cursos de adiestrador profesional», y el recinto había sido incluso anunciado por el conocido futbolista Fernando Torres. La empresa aseguraba a los clientes que contaba con cámaras webcam para que los dueños pudieran ver a sus animales.
Una imagen pública que no se correspondía con la realidad
Los propietarios del centro han sido puestos a disposición judicial por el delito de maltrato animal y las instalaciones han sido clausuradas. La operación, que ha conmocionado a la comunidad de Navalcarnero, refleja la brecha entre la imagen de lujo que la empresa vendía y las condiciones reales de los animales, que fueron rescatados cuando ya estaban al borde de la muerte.



