El presidente del Gobierno ha admitido, en una conversación informal con periodistas durante la recepción del Día de la Fiesta Nacional, que la Armada marroquí penetró en aguas bajo soberanía española los días 30 y 31 de julio. Sánchez no ha explicado por qué ocurrió, pero ha asegurado que hubo «interlocución a alto nivel» entre las fuerzas armadas de ambos países.
Pedro Sánchez ha confirmado este lunes que buques de guerra marroquíes entraron en aguas bajo soberanía española los días 30 y 31 de julio, coincidiendo con la llegada masiva de migrantes a Ceuta. El presidente del Gobierno ha admitido estos hechos en una conversación informal con periodistas durante la recepción celebrada en el Palacio Real por el Día de la Fiesta Nacional.
España envió una fragata
Según ha explicado Sánchez, la Armada española envió una fragata a la zona para frenar las incursiones de la Marina marroquí en el mar bajo soberanía española. El presidente no ha detallado qué tipo de buque fue desplegado ni cuánto tiempo permaneció en la zona, pero ha reconocido que fueron «días muy intensos y muy difíciles».
Sánchez no ha llegado a explicar por qué entraron esos buques marroquíes ni si la entrada en aguas españolas fue una provocación deliberada o un error de navegación. Lo que sí ha asegurado es que hubo «interlocución a alto nivel entre las fuerzas armadas de ambos países», lo que permitió rebajar la tensión y evitar un incidente mayor.
La crisis de Ceuta
Las declaraciones de Sánchez se producen más de dos meses después de la crisis migratoria que sacudió Ceuta a finales de julio. La entrada masiva de 80.000 personas desde Marruecos, en apenas dos días, desbordó todas las previsiones y desató una crisis política y humanitaria sin precedentes en la ciudad autónoma.
La investigación de la Unidad Central Operativa (UCO) y los informes desclasificados por el Gobierno han revelado que el CNI advirtió a la Delegación del Gobierno en Ceuta de la posibilidad de una entrada masiva el 29 de julio, un día antes de que se produjera. El entonces delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, ha sido sustituido por David de la Encina, y el jefe de Gabinete de la Delegación, Gonzalo Sanz, dimitió tras revelarse que recibió los avisos del CNI.
La reacción de la oposición
Las palabras de Sánchez han generado una inmediata reacción de la oposición. El PP ha exigido al presidente que comparezca en el Congreso para dar explicaciones sobre la entrada de buques marroquíes en aguas españolas y sobre la gestión de la crisis migratoria. «No puede ser que nos enteremos por una conversación informal con periodistas de que Marruecos ha violado nuestra soberanía. Sánchez debe dar la cara en el Parlamento«, ha señalado un portavoz popular.
Vox, por su parte, ha calificado los hechos de «acto de guerra» y ha exigido la activación del artículo 116 de la Constitución. «Si un buque de guerra extranjero entra en aguas españolas, estamos ante una agresión a nuestra soberanía. El Gobierno no puede limitarse a enviar una fragata y no dar explicaciones«, ha señalado el partido de Santiago Abascal.
El contexto
La crisis de Ceuta sigue sin resolverse por completo. Miles de personas permanecen aún en la ciudad autónoma, y los operativos de desalojo de asentamientos —como el de la playa del Trampolín o el de las Naves del Tarajal — continúan desarrollándose en medio de episodios de tensión y un creciente malestar social entre los vecinos.
Las revelaciones sobre la entrada de buques marroquíes en aguas españolas añaden un nuevo capítulo a una crisis que ya ha derivado en la convocatoria de elecciones anticipadas para el 29 de noviembre y que se ha convertido en uno de los temas centrales de la precampaña electoral.




