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Netanyahu estalla en la ONU: «Acusar a Israel de genocidio es la mayor mentira del siglo»

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Foto: RTVE.es

El primer ministro israelí ha rechazado ante la Asamblea General las acusaciones de genocidio por su actuación en Gaza y ha defendido que sus fuerzas «han tratado de garantizar la seguridad de los civiles palestinos». Su discurso llega en un momento de máxima tensión internacional, con la Corte Penal Internacional investigando crímenes de guerra y varios países europeos reconociendo el Estado palestino.

Benjamin Netanyahu ha convertido su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas en una defensa cerrada de Israel. El primer ministro israelí ha rechazado con contundencia las acusaciones de genocidio por su actuación en Gaza y ha calificado estas denuncias como «la mayor mentira del siglo».

«Acusar a Israel de genocidio es la mayor mentira del siglo. Es una difamación que se repite una y otra vez para deslegitimar al Estado judío», ha declarado Netanyahu ante un hemiciclo visiblemente dividido, con aplausos de algunos sectores y gestos de desaprobación de buena parte de la audiencia. El primer ministro ha defendido que las Fuerzas de Defensa de Israel «han tratado de garantizar la seguridad de los civiles palestinos» y ha insistido en que su país «no tiene nada que ocultar».

Una defensa con datos y acusaciones

En su discurso, Netanyahu ha presentado una serie de datos para respaldar su argumento: ha asegurado que Israel ha enviado «más de un millón de mensajes» a la población civil para advertirle de los ataques, ha destacado la creación de «corredores humanitarios» y ha acusado a Hamás de «utilizar a los civiles como escudos humanos». «La responsabilidad de las muertes de civiles es de Hamás, no de Israel», ha señalado el primer ministro, que ha exigido a la comunidad internacional que «deje de equiparar a la democracia israelí con una organización terrorista».

Netanyahu también ha tenido palabras para los países que han reconocido el Estado palestino en los últimos meses, una decisión que ha calificado de «premio al terrorismo». «Reconocer un Estado palestino sin que Hamás haya sido derrotada es recompensar a los asesinos. No lo vamos a permitir», ha advertido.

Un discurso con múltiples frentes abiertos

El discurso de Netanyahu se produce en un momento de máxima tensión internacional en torno al conflicto de Gaza. La Corte Penal Internacional (CPI) mantiene una investigación abierta sobre crímenes de guerra cometidos por ambas partes, y varios países europeos —entre ellos España, Irlanda y Noruega— han reconocido oficialmente el Estado palestino en los últimos meses. El primer ministro israelí ha criticado con dureza a estos países, a los que ha acusado de «hipocresía» y de «ponerse del lado del terror».

Netanyahu también ha aprovechado su intervención para agradecer a Estados Unidos su apoyo incondicional. «Sin el apoyo del presidente Trump, Israel no habría podido defenderse como lo ha hecho», ha declarado, en un gesto que refuerza la alianza estratégica entre ambos países en un momento en el que la comunidad internacional se muestra cada vez más crítica con la actuación israelí en Gaza.

Las reacciones: división y condena

La intervención de Netanyahu ha generado reacciones encontradas. Mientras los representantes de Estados Unidos y algunos países europeos han respaldado su derecho a defenderse, otras delegaciones han abandonado el hemiciclo en señal de protesta, y varios diplomáticos han calificado el discurso de «propaganda». Las organizaciones de derechos humanos han recordado que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) ya ha dictaminado que existen «indicios plausibles» de que Israel ha cometido actos que podrían constituir genocidio en Gaza, una decisión que Netanyahu ha ignorado deliberadamente en su discurso.

La Asamblea General de la ONU, que se celebra en Nueva York, se ha convertido en el escenario de un pulso diplomático sin precedentes en torno al conflicto de Gaza. Y el discurso de Netanyahu, lejos de tender puentes, ha profundizado la brecha entre Israel y buena parte de la comunidad internacional.