La movilidad humana internacional ha experimentado una transformación estructural sin precedentes en el arranque del siglo XXI. Mientras que en la década de los 2000 los desplazamientos internacionales rondaban los 13 millones de personas al año, en la actualidad esa cifra ha superado la barrera de los 35 millones. Este incremento implica que la migración global casi se ha triplicado en poco más de dos décadas, expandiéndose a un ritmo que supera con creces el crecimiento de la población mundial.
La magnitud del fenómeno fue revelada por una investigación conjunta de la London School of Economics and Political Science (LSE), la Universidad de Hong Kong (HKU) y el International Institute for Applied Systems Analysis (IIASA). El estudio, publicado en la prestigiosa revista Nature, introduce una base de datos inédita que demuestra que el auge migratorio no responde únicamente a crisis humanitarias o conflictos esporádicos, sino a dinámicas económicas de largo plazo y transiciones demográficas sostenidas en el Sur Global.
Inteligencia artificial para desentrañar la movilidad humana
Hasta la fecha, el análisis de los flujos migratorios globales adolecía de un importante desfase temporal, ya que dependía de las estadísticas tradicionales recopiladas por organismos como las Naciones Unidas o el Banco Mundial, cuyas actualizaciones se emiten cada cinco o diez años. Este vacío metodológico terminaba por invisibilizar el impacto inmediato de eventos disruptivos de corta duración, tales como el estallido de guerras repentinas o crisis sanitarias globales.
Para subsanar esta carencia, el equipo de científicos computacionales implementó un enfoque metodológico híbrido de vanguardia:
- Modelización predictiva: El sistema combina la modelización estadística clásica con algoritmos avanzados de inteligencia artificial y deep learning.
- Visión dinámica: La herramienta procesa de forma integrada censos oficiales, registros aduaneros y variables socioeconómicas o geográficas para ofrecer una perspectiva anualizada y precisa de los flujos migratorios reales.
- Visualización interactiva: Thomas Gaskin, investigador de la LSE y primer autor del informe, detalló que los resultados se han condensado en una plataforma interactiva de libre acceso alojada por la Universidad de Hong Kong, diseñada para que los gobiernos puedan anticipar escenarios y planificar servicios públicos esenciales ante nuevas olas de movilidad.
Evolución de las Rutas y Volúmenes Migratorios Clave
• Volumen Global Total: Elevado de 13 millones (año 2000) a más de 35 millones de personas anuales.
• Corredor del Golfo: 19 millones de asiáticos del sur desplazados a monarquías árabes desde 2010.
• Flujo Bangladesh-Riad: Promedia 300.000 migrantes al año con destino a Arabia Saudita.
• Frontera México-EEUU: Registra 13,6 millones de desplazamientos acumulados desde el año 1990.
• Corredor Intraeuropeo: 20 millones de personas movilizadas desde el Este hacia el Oeste desde 1990.
• Picos Históricos: África Subsahariana superó a Europa en los 90 debido a la guerra civil de Ruanda.
Oriente Medio se consolida como el mayor polo de atracción del siglo
El mapa de la migración internacional ha reconfigurado sus centros de gravedad. Las monarquías petroleras del Golfo Pérsico se han erigido como el destino principal de los flujos migratorios contemporáneos, atrayendo de manera masiva a trabajadores procedentes del sur de Asia y Filipinas.
De acuerdo con las métricas del estudio, desde el año 2010 un contingente de 19 millones de personas originarias de India, Pakistán y Bangladesh ha migrado hacia Arabia Saudita, Qatar, Baréin y los Emiratos Árabes Unidos. Un ejemplo de la magnitud de este corredor es el flujo anualizado desde Bangladesh hacia Arabia Saudita, el cual sostiene un promedio de 300.000 personas al año; una escala masiva que altera los equilibrios laborales de la región.
Al contrastar estos datos con corredores migratorios históricamente considerados emblemáticos, el informe aporta una perspectiva reveladora. La emblemática ruta entre México y los Estados Unidos acumula un flujo neto de 13,6 millones de personas desde 1990 hasta la fecha. Aunque la cifra es considerable, resulta significativamente menor al volumen registrado en el Golfo Pérsico, a pesar de que el corredor norteamericano cubre un periodo de análisis que duplica en tiempo al de las monarquías árabes.
Europa lidera la movilidad intrarregional y el Sur Global enfrenta crisis agudas
En el ámbito de la migración intrarregional, el continente europeo se mantiene a la vanguardia global. La ampliación progresiva de la Unión Europea y la consolidación del espacio Schengen institucionalizaron un flujo constante y ordenado de personas desde los países del Este hacia las economías de Europa Occidental. Antes del impacto de la pandemia de Covid-19, la movilidad interna en Europa Central y Occidental alcanzaba un promedio estable de tres millones de personas al año. Evaluado en el largo plazo, este corredor registra el desplazamiento de cerca de 20 millones de ciudadanos desde 1990, promediando unas 600.000 personas anuales y convirtiendo a Europa en la mayor zona de libre circulación del planeta. El informe de Nature destaca que esta supremacía europea en migración interna solo fue superada en la década de los noventa por África subsahariana, en el marco de la crisis humanitaria provocada por la guerra civil en Ruanda.
Por su parte, el estudio arroja luz sobre los patrones de desplazamiento en el Sur Global, zonas que históricamente han adolecido de una severa falta de registros estadísticos fiables. Los algoritmos de inteligencia artificial lograron mapear con precisión el impacto de crisis específicas: la guerra civil en Sudán del Sur a partir de 2013 detonó un éxodo masivo de refugiados hacia la vecina Etiopía, mientras que las acciones del grupo terrorista Boko Haram en Nigeria —activas desde 2009 con un repunte crítico en 2014— forzaron el desplazamiento forzoso de 79.000 ciudadanos, de los cuales 45.000 buscaron protección en Níger.
A pesar de las caídas coyunturales y transitorias identificadas durante la crisis financiera global de 2008-2009 y el cierre de fronteras por el Covid-19, los investigadores concluyen que la tendencia general de la migración internacional se mantiene firmemente en ascenso. El gran desafío para los estados consistirá en formular políticas públicas y gestionar los mercados de trabajo basándose en datos predictivos dinámicos, entendiendo que la migración ha dejado de ser un evento excepcional para convertirse en una constante estructural de la economía global.
Con información de Infobae




