La Guardia Civil ha entregado al juez Juan Carlos Peinado un informe en el que documenta «arbitrariedad» en los procesos de adjudicación de la entidad pública Red.es. Según el atestado, los funcionarios recurrieron a prácticas irregulares para bajar la nota de otros competidores y asegurar que la empresa de Juan Carlos Barrabés, investigado en la causa y codirector de la cátedra de Begoña Gómez en la Universidad Complutense, resultara adjudicataria.
La metodología irregular: «Barrabés es la buena y las otras han de bajar»
El informe de la UCO, incluido en un escrito de la Fiscalía Europea que alertaba de posible prevaricación y fraude a los intereses de la Unión Europea, sirvió de base al juez Peinado para abrir una nueva pieza de investigación contra el empresario. Los agentes analizaron las comunicaciones de trece empleados de Red.es durante la tramitación de dos contratos financiados con fondos europeos.
La Guardia Civil sostiene que el proceso de licitación se invirtió: en lugar de analizar las ofertas y puntuarlas, primero se fijó la nota que debía obtener cada empresa y después se adaptaron las valoraciones para justificarla . Uno de los correos internos recoge la instrucción de forma explícita: «Barrabés es la buena y las otras han de bajar».
Las maniobras para perjudicar a Everis y modificar las fichas
El principal competidor de la UTE de Barrabés era Everis, y la dirección de Red.es habría intervenido directamente para reducir su puntuación . Un correo interno revela las intenciones del entonces director de Economía Digital de Red.es, Luis Prieto: «Luis, lo que quiere sobre todo, es bajarle a Everis. Por lo visto no le mola nada que esté como finalista». Prieto, que está en el centro de la investigación, solicitó expresamente revisar únicamente las ofertas de Barrabés, Everis y Santillana, pese a tener acceso al resto de propuestas.
Los investigadores también documentan que, una vez alteradas las puntuaciones, se ordenó rehacer las fichas de evaluación para «eliminar rastro» de los cambios. El objetivo era «adaptar a posteriori las fichas de valoración (…) con el fin de eliminar rastro sobre las modificaciones sobrevenidas a iniciativa de los escalones de supervisión».
Las voces internas que evidencian la irregularidad
Los propios técnicos que participaron en la evaluación dejaron constancia de su malestar por las instrucciones recibidas. Una de ellas escribió: «Vaya manipulación»; otra fue más explícita: «A mí me parece un auténtico mamoneo después del panzón de leer y valorar» . Una técnica senior del departamento de Economía Digital reconocía las dificultades para justificar los cambios: «Estoy intentando cambiar las de las puntuaciones más altas para bajarlas, pero es que realmente me parecen buenas».




