Las autoridades nepalíes han advertido del riesgo de desbordamiento de un lago formado tras las inundaciones y han pedido a residentes y equipos de rescate que se mantengan alejados. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha confirmado que hay cuatro ciudadanos españoles sin localizar.
La cifra de víctimas no deja de crecer. Y con ella, la angustia de las familias que esperan noticias de sus seres queridos. La riada que arrasó el miércoles la región de Rasuwa, en la frontera entre Nepal y el Tíbet, ha dejado ya 359 muertos y centenares de desaparecidos. Entre ellos, al menos cuatro españoles, según ha confirmado el ministro de Exteriores, José Manuel Albares.
Un balance que se agrava por horas
El número de fallecidos asciende a 359, de los cuales 132 pertenecen al distrito de Chitwan, el epicentro de las labores de búsqueda y rescate. Las autoridades nepalíes han cifrado en 579 los viajeros desaparecidos, de los que 466 son extranjeros y 113 de origen nepalí. La magnitud de la catástrofe ha desbordado la capacidad de respuesta local, y el primer ministro nepalí, Balendra Shah, ha asegurado que el Gobierno ha intensificado «desde primera hora» la búsqueda de personas y la entrega de ayuda humanitaria.
Las labores de rescate, que movilizan a 4.350 agentes en la zona, se están viendo gravemente dificultadas por dos factores: la abrupta orografía del Himalaya y la amenaza de un nuevo desastre. Pasado el mediodía del jueves, las autoridades nepalíes han advertido del riesgo de desbordamiento de un lago formado tras las inundaciones y han pedido a residentes y equipos de rescate que se mantengan alejados de la zona para evitar más daños humanos.
El drama de los españoles desaparecidos
El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha informado de que hay al menos cuatro españoles a los que no se localiza. El Gobierno ha activado el protocolo de emergencia y la embajada de España en la India, que tiene competencias consulares sobre Nepal, está coordinando las labores de búsqueda e identificación en contacto con las autoridades locales y con las familias de los desaparecidos.
Albares ha trasladado su «más profunda preocupación» por la situación y ha ofrecido la colaboración de España a las autoridades nepalíes y chinas para facilitar las labores de rescate. La prioridad absoluta, según ha subrayado, es «localizar cuanto antes a los cuatro españoles y garantizar su seguridad».
¿Qué provocó la tragedia?
Las autoridades investigan qué pudo causar la ola de agua, piedras y lodo que arrasó la región. Los científicos creen que el deslizamiento de hielo en un glaciar del Himalaya pudo originarlo . La riada afectó en primer lugar el Lhende Khola, un afluente del río Bhote Koshi. La fuerte avenida de agua descendió por su cauce hasta incorporarse al río Trishuli, arrasando todo a su paso.
El sistema fluvial de la zona, denominado Narayani o Gandaki, recorre parte de la cordillera del Himalaya y es especialmente vulnerable a este tipo de fenómenos, que se han vuelto más frecuentes en los últimos años debido al cambio climático y al deshielo acelerado de los glaciares.
La ayuda humanitaria, en marcha
El Ejército nepalí entregó el miércoles suministros de ayuda humanitaria a los miles de aislados en los pueblos de la zona, entre los que se incluían alimentos básicos, tiendas de campaña y medicamentos. Los rescatistas están usando helicópteros para los rescates y han arrojado suministros de emergencia a los miles de aislados en los pueblos de la zona.
Un total de 52 personas siguen en el hospital. Otras 14 ya han recibido el alta. La comunidad internacional sigue atenta a la evolución de una tragedia que, según todos los indicios, aún no ha terminado.




