La localidad valenciana ha batido su propio récord con 150.000 kilos de tomates, 30.000 más que en 2025, en una fiesta que los participantes definen como «de categoría industrial» y para la que tienen un consejo claro: «Quien venga a estar limpio, que no venga».
El grito de «¡tomate!» ha vuelto a resonar en las calles de Buñol. Y con él, la marea roja que cada año convierte esta localidad valenciana en el epicentro de la diversión más desenfrenada del planeta.
La 79ª edición de la Tomatina ha congregado a 22.000 personas que se han lanzado 150.000 kilos de tomates en una batalla que duró exactamente una hora, el tiempo justo para que las camisetas blancas se tiñeran de rojo y las calles desprendieran ese olor característico a tomate que impregna la ciudad durante días.
El pistoletazo de salida: siete camiones y una carcasa
El disparo de la tradicional carcasa a las 12:00 horas marcó el inicio de la batalla. Siete camiones cargados con 150.000 kilos de tomates —30.000 más que en la edición de 2025— recorrieron las calles principales de Buñol volcando su contenido sobre los participantes, que esperaban ansiosos desde primera hora de la mañana.
Los tomates, de la variedad pera cultivada exclusivamente en Don Benito (Badajoz) para esta fiesta, no son aptos para el consumo. Los participantes, muchos de ellos protegidos con gafas de buceo y ataviados con pelucas rojas o gorros en forma de tomate, los estrujaban antes de lanzarlos, siguiendo la tradición.
«Desestresa»: la catarsis de convertirse en salsa
Para los participantes, la Tomatina es mucho más que una batalla. Es una catarsis. «Hay que venir a disfrutar y a llenarse de tomate. Quien venga a estar limpio, que no venga», resumían los asistentes, que definían la fiesta como «tirarse tomates a punta pala».
«Es una experiencia de categoría industrial», explicaba un joven valenciano que se estrenaba en la fiesta. Otros destacaban el componente terapéutico: «Quien tenga estrés, ansiedad o lo que sea, que se venga aquí a tirar tomates, que se le pasa enseguida».
Un grupo de participantes de Canadá, con familia española, describía la experiencia como «divertidísima» y aseguraba que la Tomatina les hacía sentir jóvenes porque «la juventud está aquí». Otros, llegados de Galicia, reconocían que las «expectativas están superadas» y que volverían a repetir.
Un escaparate internacional con récord de participación
La Tomatina, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional en 2002, atrae cada año a miles de turistas de todo el mundo. En esta edición, los participantes procedían de países como Australia, Estados Unidos, Japón, China o India . Romail Khokhar, un joven de 27 años de Bombay, viajó a España después de ver la película de Bollywood ‘Zindagi Na Milegi Dobara’ («Solo se vive una vez»), que recrea la fiesta. Para muchos de ellos, es el viaje de sus vidas.
La vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad, Susana Camarero, presente en la celebración, destacó el carácter internacional del evento, basado en la alegría, la hospitalidad, la diversidad y la convivencia. También puso de relieve el importante impacto económico y turístico que genera, capaz de dinamizar la economía local.
La batalla en imágenes y datos
La batalla, que se desarrolló sin incidentes graves, fue seguida de cerca por los servicios de emergencia. Únicamente se contabilizaron cuatro incidencias, todas ellas relacionadas con personas que recibieron gas pimienta en los ojos y que fueron atendidas y dadas de alta.
El Ayuntamiento de Buñol reforzó las medidas de accesibilidad, habilitando zonas reservadas para personas con movilidad reducida y ampliando el apoyo integral para garantizar que todas las personas pudieran disfrutar de la fiesta.
El cierre de la batalla llegó con la canción ‘Libre’, de Nino Bravo, que puso el broche de oro a una hora de euforia. Y, acto seguido, las calles se limpiaron a toda velocidad, devolviendo la normalidad a Buñol hasta el próximo año, cuando se celebre la 80ª edición. La Diputación de València ya ha confirmado su apoyo a la próxima edición, a la que han destinado 55.000 euros para la compra de los tomates.



