Miles de ciudadanos venezolanos residentes en España han pasado la noche en vela, tratando desesperadamente de localizar a sus seres queridos tras el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que ha devastado el país. Las comunicaciones, en gran parte caídas, han convertido la búsqueda en una odisea. La cifra de víctimas asciende ya a 164 muertos, pero se teme que aumente. Mientras, la comunidad venezolana en España se organiza para enviar ayuda humanitaria y las autoridades activan todos los protocolos de asistencia.
Una noche de angustia y desesperación
La madrugada del jueves 25 de junio ha sido una de las más largas para la diáspora venezolana en España. Alejandro, un ciudadano venezolano que lleva 25 años en España, ha estado toda la noche despierto. Su angustia solo se disipó cuando logró oír la voz de su madre.
«La gente está muy temerosa. Tiene miedo de quedarse en casa. Tiene miedo de que haya nuevas réplicas», relata Alejandro a RTVE Noticias. «Venezuela no está preparada para asumir esto. No tiene logística, ni equipos de rescate. El país no está preparado para esta tragedia«.
La casa de su madre, como la de miles de venezolanos, ha quedado destruida. El estado de La Guaira, donde viven medio millón de personas, ha sido declarado «zona de desastre». Es la zona más afectada.
«Ver tu casa destruida no tiene nombre»
Herminia, una venezolana que reside en Valencia, ha vivido momentos de terror hasta que logró contactar con su marido. Una amiga suya, que vive cerca de La Guaira, le ha relatado la devastación: «Me dice que La Guaira quedó destruida. Ver tu casa destruida no tiene nombre».
La historia de Herminia se repite en miles de hogares españoles. Las asociaciones de venezolanos han recibido llamadas desde la 1:00 de la madrugada de personas que no logran localizar a sus familiares en el país.
La incertidumbre de los que esperan
Evelin, desde Madrid, trata de hablar con sus familiares en Caracas. «No tienen luz, no tienen internet, no hay comunicaciones, hay un apagón total», explica. La falta de comunicaciones ha llevado a Telefónica a habilitar llamadas gratuitas a Venezuela.
Isabella Andreina, otra venezolana en España, se enteró del terremoto a través de sus chats de WhatsApp. Pudo hablar con sus padres, pero no con amigos que residen cerca de Caracas. «Es muy duro ver devastadas calles por donde yo paseo», explica.
Una catástrofe que golpea a un país ya devastado
Todos los testimonios coinciden en un punto: Venezuela ya estaba sumida en una profunda crisis política e institucional, y este desastre natural la agrava aún más. Los servicios sanitarios, ya deficientes, se ven ahora desbordados por la emergencia.
«Este drama natural se suma al drama político que vive el país», resumen los venezolanos entrevistados. La falta de logística y de equipos de rescate especializados complica las labores de búsqueda, que continúan en las zonas más afectadas.
La solidaridad se organiza desde España
Las asociaciones de venezolanos en España ya se han movilizado. La Asociación de Venezolanos en Valladolid ha iniciado una campaña de recogida de ayuda humanitaria (alimentos no perecederos, agua, ropa, material de primeros auxilios).
La Embajada de Venezuela en Madrid y los cinco consulados tienen sus puertas abiertas para ayudar a los ciudadanos. Se han habilitado números de teléfono para solicitar información. El Gobierno de España, por su parte, ha ofrecido el apoyo de la UME y de la AECID. El equipo USAR (Búsqueda y Rescate Urbano) ya está preparado para viajar al país.





