Don Felipe ha pronunciado su discurso más contundente sobre la crisis migratoria durante la cena de gala ofrecida en el Palacio Real con motivo de la visita de Estado de Macron a España. El monarca ha advertido de que lo ocurrido en Ceuta supone «un desafío de seguridad y de orden público» que exige una respuesta firme y coordinada de las instituciones.
El rey Felipe VI ha roto su silencio sobre la crisis de Ceuta con un discurso de una contundencia inusual. Durante la cena de gala ofrecida este miércoles en el Palacio Real con motivo de la visita de Estado del presidente francés, Emmanuel Macron, el monarca ha calificado lo ocurrido en la ciudad autónoma como una «invasión» y ha advertido de que se trata de «un desafío de seguridad y de orden público» que no puede ser tolerado.
«Lo ocurrido en Ceuta es inaceptable. Es un desafío de seguridad y de orden público que exige una respuesta firme, coordinada y proporcionada por parte de todas las instituciones del Estado», ha declarado el Rey ante los más de 150 invitados que asistieron a la cena, entre los que se encontraban el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el propio Macron. Fuentes de Zarzuela han señalado que se trata de la primera vez que el monarca se pronuncia con tanta claridad sobre la crisis migratoria, y han subrayado que sus palabras reflejan «la profunda preocupación» de la Corona por lo sucedido.
Un discurso con mensaje político
El discurso del Rey, aunque pronunciado en un acto protocolario, ha tenido un claro componente político. Don Felipe ha querido respaldar la posición del Gobierno español en un momento en el que la gestión de la crisis de Ceuta está siendo cuestionada desde distintos frentes, y ha enviado un mensaje de unidad institucional ante un desafío que, según él, «no entiende de colores políticos» . «La seguridad de nuestras fronteras es una responsabilidad compartida por todos los poderes del Estado. No podemos permitir que se ponga en cuestión la integridad de nuestro territorio ni la seguridad de nuestros ciudadanos», ha añadido el monarca.
El Rey ha tenido también palabras de reconocimiento para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que «han trabajado con profesionalidad y entrega en circunstancias extremadamente difíciles», y ha agradecido a los ceutíes su «civismo y serenidad» ante una situación que ha calificado de «extraordinariamente compleja». Sus palabras han sido interpretadas como un espaldarazo a la labor del Gobierno y de las instituciones en la gestión de la crisis, pero también como un recordatorio de la gravedad de lo ocurrido.
El contexto: la visita de Macron
La cena de gala, celebrada en el Salón Gasparini del Palacio Real, fue el acto central de la primera jornada de la visita de Estado de Macron a España, la primera de un presidente francés en 27 años . Durante el brindis, el Rey ha destacado la importancia de la cooperación franco-española en materia de seguridad, migración y defensa, y ha subrayado que ambos países comparten «los mismos valores y los mismos desafíos».
Macron, por su parte, ha agradecido la hospitalidad de los Reyes y ha coincidido con Don Felipe en la necesidad de reforzar la cooperación europea para hacer frente a los retos migratorios. «Francia y España somos socios leales y aliados estratégicos. Juntos somos más fuertes», ha señalado el presidente francés durante el brindis.
La intervención del Rey ha generado una inmediata oleada de reacciones en el ámbito político. El Gobierno ha valorado «muy positivamente» sus palabras y ha subrayado que reflejan «la posición de Estado» ante la crisis. La oposición, por su parte, ha interpretado el discurso como un toque de atención al Ejecutivo de Sánchez, y ha exigido que se tomen «medidas concretas» para evitar que se repita lo ocurrido en Ceuta.



