La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha dictado un auto decisivo en el marco de la investigación sobre la presunta red de corrupción en la compra de material sanitario durante la crisis del COVID-19. El tribunal ha confirmado que el exministro de Transportes, José Luis Ábalos, y su antiguo asesor, Koldo García, se sentarán en el banquillo de los acusados a partir del próximo 7 de abril.
Esta resolución llega tras desestimar los recursos presentados por las defensas de ambos acusados, quienes buscaban evitar el juicio oral. Con este paso, el Supremo valida la instrucción y da vía libre a la celebración de una vista que promete ser una de las más mediáticas de la década por la relevancia de los implicados y el contexto de emergencia nacional en el que se produjeron los hechos.
La Fiscalía Anticorrupción mantiene una postura de extrema dureza. Para el exministro José Luis Ábalos, el Ministerio Público solicita una pena de 24 años de cárcel, mientras que para Koldo García la petición asciende a 19 años y seis meses. A ambos se les atribuyen delitos de organización criminal, blanqueo de capitales, cohecho y tráfico de influencias, entre otros.
La acusación sostiene que se aprovecharon de su posición en el Ministerio de Transportes para favorecer la adjudicación de contratos públicos millonarios a una empresa específica a cambio de comisiones irregulares. El juicio, que arrancará en plena primavera, desgranará el rastro del dinero y las comunicaciones que, según el magistrado instructor, apuntan a una estructura diseñada para el lucro personal en el momento más crítico de la pandemia.




