El último pleno ordinario del mes de junio en la Asamblea de Madrid sirvió para consolidar la agenda legislativa del Gobierno regional. Con los votos de la mayoría absoluta del Partido Popular y el apoyo de Vox, la Cámara madrileña aprobó de forma definitiva la nueva Ley de Empresa Familiar y la Ley de Caza y Pesca, dos textos promovidos directamente por el gabinete de Isabel Díaz Ayuso que entrarán en vigor a partir del mes de julio.
A pesar de emitir su voto afirmativo para asegurar la convalidación de ambas normas, Vox no escatimó en reparos hacia la profundidad de las medidas. Por su parte, el bloque de la izquierda, integrado por Más Madrid y el PSOE-M, plantó una oposición total votando en bloque contra ambos proyectos, los cuales calificaron de «insuficientes» y «trasnochados».
Ley de Empresa Familiar: Más deducciones fiscales pero sin relevo real
La nueva legislación económica capitaneada por la Consejería de Economía introduce incentivos fiscales con los que el Ejecutivo regional estima beneficiar a unos 1.500 contribuyentes madrileños. La medida estrella es la ampliación de la bonificación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones del 95% al 99% para la adquisición de empresas individuales o participaciones. Además, se eliminan los límites de edad del donante (antes fijado en 65 años) y se extiende el beneficio a empleados con más de 10 años de antigüedad, aunque no sean familiares.
Sin embargo, el despliegue fiscal no convenció plenamente a las bancadas de la oposición:
- La crítica de Vox: La parlamentaria Ana Cuartero reprochó el alcance del texto tildándolo de «muy poco» apoyo. «Esta pequeña reducción, estos dos millones de euros que el Gobierno ha puesto encima de la mesa, no van a solucionar mucho», criticó.
- El rechazo de la izquierda: Desde Más Madrid, Beatriz Borrás denunció que la ley ignora los problemas estructurales del comercio local, como el precio de los alquileres o el empuje de las grandes cadenas: «Por mucho que salga gratis el impuesto, si la empresa no es rentable, nadie se la va a quedar». En sintonía, Agustín Vinagre (PSOE-M) afeó que la norma se limite a parches fiscales «sin incorporar planes de profesionalización o acompañamiento para sucesores».
Caza y Pesca: Nueva regulación regional frente al choque ideológico
La Asamblea también dio luz verde a la norma que unifica y regula la Caza y la Pesca, dos sectores que carecían de una normativa autonómica actualizada. Desde la Consejería de Medio Ambiente destacaron que el texto agiliza la gestión de la fauna autóctona mediante planes de control poblacional para frenar especies sobreabundantes como el jabalí o el conejo, simplifica la ordenación de las aguas y refuerza la protección de especies emblemáticas como la trucha.
El debate de este bloque evidenció una profunda brecha ideológica:
«Nos parece una mezcolanza de ideología cinegética absolutamente trasnochada y sin respaldo científico; es un día triste para el medio ambiente», sentenció Alejandro Sánchez, de Más Madrid. Mientras, Íñigo Henríquez de Luna (Vox) aplaudió la creación del «cazador tutelado», pero lamentó que el PP no fuera más ambicioso: «Nos hubiera gustado una ley menos intervencionista; siguen bebiendo de los complejos que ha metido la izquierda de que la caza es mala».
El trámite parlamentario concluyó con la incorporación de 14 enmiendas de Vox y cuatro del PSOE-M en materia medioambiental, mientras que las propuestas de Más Madrid fueron rechazadas en su totalidad por el grupo mayoritario. El Parlamento madrileño no cerrará el curso político formalmente con este pleno, ya que se ha convocado una sesión extraordinaria para el mes de julio orientada a incluir en el ordenamiento regional la figura legal del concebido no nacido.
Con información de 20minutos




