El demócrata progresista derrota al republicano Mike Rogers en Míchigan tras una campaña marcada por los ataques islamófobos de Trump y la deserción de última hora de su rival en las primarias, Haley Stevens.
Abdul El-Sayed ha ganado las elecciones al Senado de Estados Unidos por el estado de Míchigan y se convertirá en el primer senador musulmán de la historia del país. El demócrata progresista, de 42 años, se impuso al republicano Mike Rogers, respaldado por Donald Trump, en una de las contiendas más reñidas de los comicios de mitad de mandato, según han confirmado la BBC y la agencia AP.
Un hito en la democracia estadounidense
Nacido en Rochester Hills (Míchigan) el 31 de octubre de 1984, El-Sayed es hijo de inmigrantes egipcios. Su padre, Mohamed, ingeniero, llegó a Estados Unidos para cursar un doctorado en la Universidad Estatal de Wayne, en Detroit, y se crió junto a su madrastra Jackie, también ingeniera. Médico de formación —estudió en Columbia y fue Rhodes Scholar en Oxford—, dirigió el Departamento de Salud Pública de Detroit entre 2015 y 2017. Su victoria llega en un estado con la segunda mayor concentración de población árabe-estadounidense del país, un factor que dio un peso político especial a su candidatura.
La respuesta a los ataques
La campaña de El-Sayed estuvo marcada por los ataques islamófobos del presidente Donald Trump. Trump lo llamó «yihadista», cuestionó su lealtad al país y llegó a decir que, si ganaba, «tendría que pasar por un detector de metales antes de que se le permitiera entrar en el Senado». El-Sayed respondió a las burlas sobre su nombre con una frase que se hizo viral entre sus seguidores: «No me importa que recuerde mi nombre completo, porque después de noviembre puede simplemente llamarme senador». En su discurso de victoria, utilizó la expresión árabe «Alhamdullah» y añadió, dirigiéndose a la derecha: «Para los operativos de la derecha, eso solo significa alabado sea Dios».
La deserción de Haley Stevens
La victoria de El-Sayed se produjo a pesar de la fractura interna del Partido Demócrata en Míchigan. La congresista Haley Stevens, a quien El-Sayed derrotó en las primarias de agosto, anunció dos días antes de los comicios su apoyo al republicano Mike Rogers. Stevens, firme defensora de Israel, justificó su cambio de postura en una entrevista en CNN: «Cambié de opinión». La decisión fue calificada de «traición despreciable» por el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, y provocó la dimisión inmediata de varios miembros del equipo de Stevens. El-Sayed restó importancia al gesto: «Al final del día, no pienso en Haley Stevens. Nada de esto importa».
Un perfil progresista
El-Sayed representa al ala izquierdista del Partido Demócrata. Su programa incluye la sanidad universal («Medicare para todos»), un impuesto a los milmillonarios y la eliminación del dinero corporativo en política. En política exterior, ha calificado de «genocidio» la ofensiva israelí en Gaza y ha pedido el fin de la ayuda militar estadounidense a Israel, una postura que lo enfrentó con el sector moderado de su partido. Contó con el apoyo de Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez. Su victoria consolida el giro del Partido Demócrata hacia un discurso centrado en la economía y la clase trabajadora, y lo convierte en una de las figuras emergentes de cara a las presidenciales de 2028.



