El hasta ahora titular de la cartera ha anunciado su renuncia al final de una comparecencia de cuatro horas en el Congreso. También abandona las listas del PSOE para el 29N. Sánchez se enteró «minutos antes». La oposición considera la dimisión «insuficiente».
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha dimitido. Lo anunció al final de una comparecencia de más de cuatro horas en la Diputación Permanente del Congreso para explicar el accidente ferroviario de Urda (Toledo), que ha dejado 69 víctimas mortales. Puente también renuncia a formar parte de las listas del PSOE para las elecciones del 29 de noviembre, donde era cabeza de lista por Valladolid.
«Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo tras dos accidentes en menos de un año», declaró Puente en su turno final. «Es una cuestión de dignidad política, coherencia y empatía con las víctimas». El ya exministro explicó que tomó la decisión en los primeros minutos tras conocer la magnitud del siniestro, ocurrido el miércoles 28 de octubre, pero que no la hizo pública hasta comparecer ante el Congreso.
Una dimisión que Sánchez conoció «minutos antes»
La salida de Puente sorprendió a su propio equipo, al PSOE y al presidente del Gobierno. Según fuentes de RTVE, Pedro Sánchez se enteró «minutos antes» de que Puente pronunciara las palabras en la Cámara Baja. El propio Puente reconoció que solo su familia lo sabía previamente. Sánchez reaccionó en redes sociales agradeciendo a Puente «haber dado la cara» y «dar un paso al lado por dignidad» y «respeto a las víctimas y al proyecto progresista».
El hasta ahora ministro había defendido su gestión durante toda la comparecencia. Recordó que el Gobierno puso en marcha un plan de renovación de 780 millones de euros y reiteró las dudas sobre la decisión del centro de control de Adif. Según su relato, el sistema de seguridad LZB cayó por un fallo informático. A pesar de ello, el centro de control autorizó al AVE implicado a reanudar la circulación en «marcha normal», pese a que había un tren de Iryo detenido más adelante en la vía. Puente calificó esa decisión de «inexplicable» e «inverosímil».
Un debate bronco: «Usted no es ministro para explicar accidentes»
La sesión fue tensa desde el primer minuto. La portavoz del PP, Ester Muñoz, fue la primera en intervenir con dureza: «Qué bien se le da explicar por qué muere la gente en los trenes y qué mal se le da evitar que la gente muera en los trenes. Usted no es ministro para explicar accidentes, es ministro precisamente para evitarlos». Muñoz acusó a Puente de «negligente, frívolo e incompetente» y, tras conocerse la dimisión, afirmó que «llega 116 muertos tarde».
Sumar también había reclamado su salida, aunque aclarando que no le atribuía la culpa directa del accidente. Su portavoz, Verónica Martínez Barbero, pidió la dimisión «con respeto» y la calificó como «un último servicio valioso». El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, insistió en que un error humano «refleja un sistema de seguridad fallido» y que «una sola persona no puede ser responsable de la vida de centenares». Vox calificó al ministro de «títere» y abandonó el hemiciclo tras su intervención.
Un año, dos tragedias
La dimisión de Puente cierra un año trágico para la alta velocidad española. En enero, el accidente de Adamuz (Córdoba) dejó 46 muertos. En octubre, el de Urda (Toledo) ha dejado 69. Son los dos únicos accidentes con víctimas mortales en la historia de la alta velocidad española desde 1992. El balance total de fallecidos en ambos siniestros asciende a 115 personas. Además, alrededor de 200 personas resultaron heridas en Urda, de las cuales 40 permanecen hospitalizadas.
El accidente de Urda ocurrió cuando un AVE de Renfe alcanzó por detrás a un tren de Iryo que estaba detenido en la vía, provocando el descarrilamiento de varios vagones. Las investigaciones apuntan a un fallo en el sistema de señalización LZB y a una decisión del centro de control de Adif de autorizar la marcha del AVE pese a la presencia del tren detenido.



