La misión marroquí ante la UE y la OTAN ha remitido una misiva a varios eurodiputados en la que asegura que aceptará el retorno de «todas las personas concernidas» por la llegada masiva de finales de julio. La carta se ha difundido antes del debate celebrado este martes en el Parlamento Europeo sobre la «instrumentalización de migrantes» en la ciudad autónoma.
Marruecos ha dado un paso decisivo para desbloquear la crisis migratoria de Ceuta. La misión del país árabe ante la Unión Europea y la OTAN ha remitido una carta a varios eurodiputados en la que se compromete a readmitir a todos los migrantes que entraron de forma irregular en la ciudad autónoma durante la llegada masiva de finales de julio, según ha trascendido este martes.
«Dada la naturaleza excepcional, escala y complejidad de esta situación lamentable, Marruecos se ha comprometido a readmitir a todas las personas concernidas, incluyendo nacionales marroquíes, menores no acompañados y nacionales de terceros países «, reza la misiva, enviada por la representación diplomática marroquí antes del debate celebrado en el pleno del Parlamento Europeo.
Una carta que llega en pleno debate europeo
La misiva se ha difundido en vísperas de la sesión que la Eurocámara ha dedicado este martes a los «Recientes ataques híbridos y la instrumentalización de migrantes en Ceuta y la necesidad de una respuesta coordinada para proteger las fronteras exteriores de la UE«. El debate, solicitado por varios grupos parlamentarios, ha puesto el foco sobre la responsabilidad de Marruecos en la crisis y sobre la necesidad de que Bruselas refuerce la protección de las fronteras exteriores comunitarias.
La carta marroquí supone, en la práctica, una respuesta directa a las acusaciones de «instrumentalización» de la migración que se han vertido contra Rabat desde distintos sectores del Parlamento Europeo y del Gobierno español. Al comprometerse a readmitir a todos los migrantes, incluyendo a los nacionales de terceros países, Marruecos intenta desactivar la tesis de que utilizó la presión migratoria como herramienta de desestabilización.
El alcance del compromiso
El compromiso de readmisión es significativo por su amplitud. No se limita a los nacionales marroquíes , sino que incluye también a los menores no acompañados y a los nacionales de terceros países que cruzaron la frontera desde territorio marroquí. Este último punto es especialmente relevante, ya que muchos de los migrantes que llegaron a Ceuta procedían de otros países del África subsahariana y su repatriación dependía de la colaboración de Rabat.
La carta no especifica plazos concretos ni detalles logísticos sobre cómo se llevará a cabo la readmisión, pero el gesto tiene un valor político indudable en un momento en el que la relación entre España y Marruecos atraviesa uno de sus momentos más delicados.
El Gobierno español valora la carta pero pide hechos
Fuentes del Gobierno español han valorado «positivamente» el compromiso marroquí, aunque han pedido «prudencia» y han subrayado que «lo importante son los hechos». «La voluntad expresada es un paso en la dirección correcta, pero ahora hay que concretarla en la práctica», han señalado desde Moncloa.
El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha defendido desde el inicio de la crisis que la cooperación con Marruecos era la única vía para resolverla, una tesis que ha sido duramente criticada por la oposición y que ha generado tensiones internas en el propio Gobierno. La carta de Rabat parece dar argumentos a Sánchez, aunque el tiempo dirá si el compromiso se traduce en readmisiones efectivas.
La Eurocámara, dividida
El debate en el Parlamento Europeo ha evidenciado la división de los grupos parlamentarios sobre la crisis de Ceuta. Mientras los grupos de izquierda y los verdes han puesto el acento en la dimensión humanitaria y han pedido una respuesta «solidaria» y «basada en los derechos humanos», los grupos de derecha y ultraderecha han exigido mano dura contra Marruecos y han acusado a Rabat de «chantajear» a Europa con la migración.
La discusión, que se ha prolongado durante varias horas, ha servido también para que varios eurodiputados españoles hayan pedido explicaciones al Gobierno por la gestión de la crisis y por la falta de información sobre los acuerdos con Marruecos.





