
La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, ha rechazado de forma tajante este martes ante la Comisión de Interior del Senado haber participado en «ninguna trama o conspiración» contra la Unidad Central Operativa (UCO). González ha asegurado que «jamás, nunca» ha frenado investigaciones ni ha tomado represalias contra agentes del cuerpo por influencia de la exmilitante del PSOE Leire Díez.
La comparecencia se produce apenas 24 horas después de que la propia UCO remitiera un informe al juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz. El documento apunta a la existencia de una presunta red orquestada por Díez para obtener información comprometedora de los mandos policiales, «erosionar» su credibilidad y forzar expedientes internos. Aunque la directora general no figura como investigada en la causa, sus reuniones con la sospechosa la han colocado en el centro de la diana política.
Cronología de una relación: Del conflicto de Correos al caso Villalba
González ha empleado gran parte de su tiempo en reconstruir de forma minuciosa sus contactos con Leire Díez, encuadrándolos en dos etapas muy diferenciadas:
- Etapa como delegada del Gobierno: Su primer contacto fue estrictamente profesional y por vía digital, cuando Díez ejercía como directora de Relaciones Institucionales de Correos durante una época de fuertes huelgas. «Ese contacto nunca fue presencial ni se habló de la Guardia Civil», ha matizado.
- Primera cita en la Jefatura: Ya como directora del instituto armado, ambas mantuvieron un encuentro informal en una cafetería tras comunicarle Díez su cambio de situación laboral.
- La reunión clave de 2025: González ha reconocido una última reunión en la que Díez le puso sobre la mesa una petición expresa: que el comandante Rubén Villalba recuperara su antiguo destino en el cuerpo. Villalba se encuentra actualmente imputado en una causa penal.
«Rechacé de plano la petición sobre Villalba porque el mando estaba inmerso en un procedimiento judicial. La conversación terminó ahí y jamás volví a verla», ha aseverado la directora general.
Tras enterarse por los medios de comunicación de que Díez participaba en videoconferencias donde se vertían graves descalificaciones contra la unidad anticorrupción, González ha explicado que reunió de inmediato en su despacho al jefe de la UCO y al Director Adjunto Operativo (DAO) para trasladarles en persona su absoluto respaldo humano y profesional.
Desmentido de la «purga» ante los reproches de PP y Vox
Durante el turno de réplica, la responsable de la Guardia Civil ha plantado cara a las acusaciones de la oposición, que hablaban de una supuesta depuración de mandos incómodos para el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
Para desmontar la tesis de la «purga», González ha puesto como ejemplo directo al teniente coronel Antonio Balas, jefe del Departamento de Delincuencia Económica de la UCO y responsable de las investigaciones más sensibles:
- «Díganme dónde estaba el teniente coronel Antonio Balas cuando yo llegué y díganme dónde está ahora. En el mismo sitio, haciendo su trabajo escrupulosamente. Le defiendo sin ningún tipo de problemas», ha respondido con dureza a los senadores de PP y Vox.
Para concluir, González ha pedido prudencia institucional y ha recordado que el informe de la UCO que ha desatado la tormenta tiene un carácter estrictamente indiciario: «Todo lo apuntado en el informe está sometido a la valoración final que haga la autoridad judicial», ha zanjado.
Con información de Infobae



