La legendaria actriz británica, ganadora del Oscar por ‘Mary Poppins’ y estrella de ‘La novicia rebelde’, ha confirmado que no participará en ‘El Diario de la Princesa 3’, rechazando así el regreso de su personaje, la reina Clarisse. Aunque se despide de la pantalla, continuará activa con trabajos de voz, escritura y podcasts.
El fin de una era dorada en Hollywood. La legendaria actriz británica Julie Andrews, ganadora del Oscar por Mary Poppins e ícono de La novicia rebelde, ha anunciado formalmente su retiro definitivo de la actuación a los 90 años, cerrando así más de ocho décadas de una carrera que ha dejado una huella imborrable en el cine y el teatro.
«Creo que estoy retirada, la verdad. Esa sería probablemente la mejor descripción. He tenido un viaje maravilloso», declaró la actriz en una entrevista con la revista InStyle. La decisión se ha hecho pública tras confirmar que rechazó la invitación para participar en la esperada tercera entrega de El Diario de la Princesa, donde daba vida a la reina Clarisse Renaldi, la abuela de la protagonista interpretada por Anne Hathaway.
«Fue muy difícil decir que no»
Andrews explicó que el equipo creativo de The Princess Diaries 3 intentó convencerla durante todo el año pasado para que retomara su papel, pero ella sintió que era momento de dar un paso al lado. «Fue muy, muy difícil decir ‘no’, pero lo hice porque creo que tuve una experiencia maravillosa y sentí que esta película funcionaría muy bien y no necesitaría a la abuela a mi edad», confesó.
El retiro de Andrews supone el cierre simbólico de una de las carreras más brillantes del Hollywood clásico. Pero su legado permanecerá intacto. A pesar de su adiós a la pantalla, la actriz ha asegurado que continuará vinculada al mundo del entretenimiento a través de la escritura de libros infantiles, audiolibros, podcasts y trabajos de doblaje. De hecho, presta su voz a Lady Whistledown en la exitosa serie de Netflix Bridgerton y ha participado en franquicias de animación como Shrek, Mi villano favorito y Aquaman. «Lo hago principalmente para mantener mi mente activa», confesó sobre estos proyectos de voz.
Adiós a una leyenda
Más allá de las cifras y los premios —entre los que se incluyen un Oscar, un BAFTA, varios Globos de Oro, Emmys y Grammy—, Julie Andrews es recordada por su inconfundible voz de cuatro octavas y por personajes que trascendieron generaciones. Su nombre quedó grabado en la historia del cine con la niñera mágica de Mary Poppins en 1964 y la institutriz de The Sound of Music en 1965, dos películas que se convirtieron en clásicos inmortales del cine musical y familiar. La actriz, que debutó en el cine a los 29 años, se retira con la misma discreción y humildad con la que construyó una carrera sin precedentes.




