La plaza San Francisco de la capital aragonesa ha sido el escenario de un emotivo acto en recuerdo del concejal del PP en Ermua, asesinado por ETA en 1997. La alcaldesa, Natalia Chueca, ha recordado que «España no se arrodilló» ante el chantaje de la banda terrorista. El homenaje, que se repite cada año, ha contado con la presencia del presidente de Aragón, Jorge Azcón, y la presidenta de las Cortes autonómicas, Marta Fernández.
«España no se arrodilló»
Veintinueve años después de aquel 12 de julio de 1997, Zaragoza ha vuelto a vestirse de luto. La plaza San Francisco ha acogido el homenaje a Miguel Ángel Blanco, el concejal del PP en Ermua que fue secuestrado y asesinado por ETA en uno de los episodios más oscuros de la historia reciente de España.
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha sido la encargada de recordar el significado de aquellos días. «Fueron dos días de macabro chantaje ante los que España no se arrodilló» , ha afirmado, en referencia a las masivas movilizaciones ciudadanas que exigieron la liberación del joven concejal.
El asesinato que conmocionó a España
Miguel Ángel Blanco, de 29 años, fue secuestrado por ETA el 10 de julio de 1997. La banda terrorista exigió el acercamiento de todos los presos etarras a cárceles del País Vasco a cambio de su liberación. Durante 48 horas, España vivió una de las mayores movilizaciones ciudadanas de su historia. Millones de personas salieron a la calle para exigir su liberación.
Pero ETA no cumplió su palabra. El 12 de julio, el cuerpo sin vida de Miguel Ángel Blanco apareció en una carretera de Lasarte-Oria (Guipúzcoa). Había recibido dos disparos en la nuca. Su muerte marcó un punto de inflexión en la lucha contra el terrorismo y en la conciencia social del país.
Un homenaje que se repite cada año
Desde entonces, Zaragoza, al igual que muchas otras ciudades y ayuntamientos de España, ha mantenido viva su memoria. El acto en la plaza San Francisco ha contado con la presencia del presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón; la presidenta de las Cortes, Marta Fernández; y representantes de todos los grupos políticos, además de numerosos ciudadanos que han querido rendir tributo a una de las víctimas más emblemáticas del terrorismo en España.




