El presidente de Estados Unidos ha anunciado en Truth Social que pagará la recompensa a quien denuncie irregularidades en las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre o en comicios pasados, pero solo si la denuncia termina con la detención y condena de los responsables. La Casa Blanca no ha aclarado de dónde saldrá el dinero.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a situar la integridad electoral en el centro del debate a menos de una semana de las elecciones de mitad de mandato. En un mensaje publicado este lunes en su red social Truth Social, Trump ha anunciado que dará una recompensa de un millón de dólares a «cualquier persona que denuncie fraude electoral en las elecciones pasadas o en las próximas elecciones de mitad de mandato de 2026».
La letra pequeña: no basta con denunciar
El anuncio, sin embargo, incluye una condición esencial que matiza su alcance: el pago de la recompensa está supeditado a que la denuncia derive en la detención y condena judicial de quienes cometieron el fraude. Es decir, una simple sospecha o una denuncia sin recorrido judicial no daría derecho al millón de dólares.
Trump tampoco ha especificado de dónde saldrá el dinero para financiar estas recompensas, ni qué agencia u organismo se encargará de gestionarlas y verificar las denuncias. La Casa Blanca no ha respondido a las preguntas de los medios sobre estas cuestiones, limitándose a remitir al mensaje publicado en Truth Social.
Un anuncio en plena campaña
El anuncio se produce en un contexto de máxima tensión política. Las encuestas previas a los comicios del 3 de noviembre muestran un escenario adverso para los republicanos, con la popularidad de Trump en uno de sus niveles más bajos y el coste de la vida como principal preocupación de los votantes. La medida ha sido interpretada por analistas como un intento de movilizar a su base y de sembrar dudas sobre el proceso electoral antes de que se conozcan los resultados.
No es la primera vez que Trump recurre a incentivos económicos en plena campaña. La semana pasada ya anunció un programa de recompensas de 25 millones de dólares para denunciar fraudes gubernamentales, y anteriormente había prometido 5.000 dólares para cada adulto estadounidense si los republicanos mantenían el control del Congreso.
El contexto: la integridad electoral, bajo sospecha
Trump ha mantenido durante años, sin aportar pruebas, que el fraude electoral es generalizado en Estados Unidos, una afirmación que repitió tras perder las elecciones de 2020. Los estudios y las autoridades electorales de ambos partidos coinciden en que el fraude es extremadamente infrecuente y que los casos detectados son episodios aislados que no alteran el resultado de los comicios.
La oferta de Trump llega además después de que su Administración haya desplegado recursos significativos para buscar a personas no ciudadanas en los censos electorales de los estados y de que el Departamento de Justicia haya demandado a varios estados para impedir la certificación de resultados en determinadas circunstancias.




