El Cabildo de Tenerife ha realizado un acto simbólico de apoyo y cercanía hacia el pueblo venezolano, iluminando la fachada de su sede institucional con los colores de la bandera de Venezuela. Este gesto busca transmitir un mensaje de aliento tanto a los canarios que residen en el país caribeño como a la numerosa comunidad venezolana que ha hecho de Tenerife su hogar.
La presidenta insular, Rosa Dávila, ha manifestado públicamente su deseo de que Venezuela pueda iniciar pronto una etapa marcada por la estabilidad y la libertad. A través de sus canales oficiales, Dávila subrayó la relación «profunda y duradera» que une a ambos territorios, recordando que Venezuela fue, durante décadas, la tierra de acogida para miles de isleños, ganándose el apelativo afectuoso de la «Octava Isla».
«Tenerife no olvida a quienes nos abrieron las puertas en tiempos difíciles», señaló la presidenta, destacando que hoy la sociedad tinerfeña se enriquece con una comunidad venezolana plenamente integrada. El encendido de la sede insular no solo es un homenaje a la historia compartida, sino un reconocimiento a las familias canario-venezolanas que mantienen vivos los vínculos entre las dos orillas del Atlántico.
Con esta acción, el Cabildo de Tenerife reafirma su compromiso con los valores democráticos y su respaldo institucional a los ciudadanos que atraviesan la actual situación de incertidumbre en el país latinoamericano.




