El menor fue interceptado cuando un legionario lo conducía hacia la frontera. La intervención de vecinos y periodistas, que alertaron de que se trataba de un menor no acompañado, llevó a un teniente coronel a paralizar la repatriación y entregarlo a la Guardia Civil.
«No, Marruecos, no. No, Marruecos, no«. Un niño marroquí de 12 años caminaba entre lágrimas repitiendo esta frase una y otra vez. Caminaba desde la ciudad de Ceuta hacia la frontera obligado por un legionario. La escena, relatada por el periodista Nicolás Castellano en la Cadena SER, ha conmovido a la opinión pública y ha puesto de relieve la situación de los menores no acompañados en plena crisis migratoria.
El menor, al que los periodistas han llamado Mohamed para preservar su identidad, se dirigía hacia la zona de la parada de taxis próxima al paso fronterizo. Allí se encontraban numerosas familias que acababan de cruzar desde Marruecos. El niño seguía acercándose al lugar y seguía llorando: «No, Marruecos, no; no, Marruecos, no».
La intervención de vecinos y periodistas
La situación dio un giro gracias a varias mujeres que se encontraban en el lugar. Ayudaron a traducir lo que estaba ocurriendo y se comprobó que Mohamed no estaba acompañado por ningún adulto. «Gracias a esas madres que traducen, un grupo de periodistas que estábamos allí, entre ellos dos compañeros de Associated Press y de la revista 5W, hemos sido testigos de lo que estaba pasando», contó Castellano.
La traducción fue fundamental para aclarar que el niño estaba solo y que, según la ley española, no podía ser expulsado. «De no estar nosotros allí y de no haber esta señora traducido para aclarar que el niño estaba solo, no tenía ningún adulto y que, por tanto, según la ley española no podía ser expulsado, seguramente no se habría conseguido paralizar la situación», señaló el periodista.
La intervención del teniente coronel
La escena fue especialmente dura por el estado de desesperación del menor. «El niño casi no podía articular palabras, se colgaba de la señora y nos miraba», relató Castellano. La intervención de los periodistas y los vecinos alertó a un mando militar presente en la zona.
Fue entonces cuando intervino el teniente coronel al mando de la unidad de legionarios desplegada en la frontera. El responsable militar recordó el marco legal que protege a los menores no acompañados. «A pesar de la chulería de ese legionario, ha sido su superior el que ha parado la operación», afirmó Castellano. El teniente coronel, conocedor de la legislación española, dijo que el legionario se había confundido y que la ley garantiza que un niño solo no puede ser expulsado.
El niño entregado a la Guardia Civil
Tras detenerse la devolución, un agente de la Guardia Civil asumió la tutela provisional del menor. Posteriormente, el niño fue entregado a la Cruz Roja y trasladado en una ambulancia nuevamente al interior de la ciudad autónoma. La normativa española establece que los menores no acompañados deben recibir protección y quedar bajo tutela de las autoridades.
Este caso refleja la situación de los cientos de menores extranjeros no acompañados que han llegado a Ceuta en los últimos días. Según datos recogidos por The Conversation, el número de menores no acompañados acogidos en Ceuta habría pasado de 180, antes de las llegadas, a 800. La capacidad de acogida de la ciudad, que cuenta con solo 29 plazas disponibles, está desbordada.
El marco legal y los derechos de los menores
La legislación española protege a los menores no acompañados. Según recuerda la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), «niños, niñas y adolescentes requieren una protección y un trato específico, como dicta la Convención sobre los derechos de la infancia». Entidades como UNICEF, Save The Children y la Plataforma de Organizaciones por la Infancia han recordado que en el caso de los menores de edad no están autorizadas las repatriaciones colectivas. Se debe proceder a una evaluación individualizada de cada caso.
Cada menor de edad tiene derecho a protección, un alojamiento adecuado y una atención especializada, como un traductor o apoyo psicosocial. Es especialmente importante velar por la reunificación familiar si se encuentran separados de sus familiares en contra de su voluntad.
El precedente de 2021
Esta situación recuerda lo ocurrido en mayo de 2021, cuando miles de personas cruzaron la frontera de Marruecos a Ceuta. Los adultos fueron devueltos enseguida, pero se quedaron unos 1.500 niños, niñas y adolescentes. Su repatriación a Marruecos, en agosto de 2021, supuso la denuncia de varias ONG contra España .
En marzo de 2024, España reconoció ante el Comité de Derechos del Niño que las repatriaciones de niños marroquíes desde Ceuta en 2021 no se ajustaron a la Ley de Extranjería, de acuerdo con dos sentencias del Tribunal Supremo. El Estado reconoció entonces las contradicciones entre la norma y su aplicación .



