La unidad canina de la Policía Municipal de Madrid cuenta entre sus filas con un agente muy especial. Se trata de Paco, un perro adiestrado específicamente para intervenir y asistir en situaciones de emergencias médicas extremas, incluyendo la práctica de la reanimación cardiopulmonar (RCP).
En una reciente exhibición pública, Paco ha demostrado su altísima capacidad técnica y de respuesta. Ante la simulación de un desvanecimiento de su guía, el can activó el protocolo de emergencia de manera inmediata, tras comprobar el estado del agente, comenzó a realizar compresiones rítmicas sobre el pecho de su cuidador, alternando la presión con breves pausas para verificar la respiración.
Este entrenamiento forma parte de los programas avanzados de la unidad canina de Madrid, que busca que sus animales no solo sean expertos en detección de sustancias o rescate, sino también un apoyo vital en los primeros segundos de una parada cardiorrespiratoria antes de la llegada de los servicios sanitarios.
La coordinación entre Paco y su cuidador es fruto de meses de trabajo basado en el refuerzo positivo, logrando que el animal identifique el momento crítico y actúe con una precisión que ha dejado atónitos a los asistentes. El vídeo de la maniobra ya circula como ejemplo de la importancia de los perros de servicio en la seguridad ciudadana y la asistencia médica.





