La concentración, bajo el lema «Basta ya. Ceuta no se rinde», ha reunido a cristianos, musulmanes, hebreos e hindúes en una muestra de unidad sin precedentes. Los manifestantes han coreado consignas contra Pedro Sánchez, al que culpan de «abandono», y han reclamado la dimisión del delegado del Gobierno en la ciudad, Miguel Ángel Pérez Triano.
Miles de ceutíes se han congregado en la tarde de este domingo en la plaza de la Constitución de Ceuta en una protesta convocada por las comunidades religiosas de la ciudad autónoma para reclamar una respuesta «inmediata, decidida y proporcionada» de las autoridades a la crisis migratoria generada por la entrada masiva de inmigrantes el pasado 30 de julio.
La manifestación, que según la Policía Nacional reunió a unas 5.000 personas y, según los organizadores, a más de 10.000, ha supuesto una movilización inédita al aunar a las comunidades cristiana, musulmana, hebrea e hindú junto con la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos de Ceuta. La protesta, que se ha desarrollado durante algo más de una hora y sin incidentes, ha querido proyectar un mensaje de unidad de la sociedad ceutí ante una tragedia que ya ha dejado 83 fallecidos, según los últimos datos del Instituto de Medicina Legal de Ceuta.
Un manifiesto por la unidad de Ceuta
El acto central de la concentración ha sido la lectura del «Manifiesto por la Unidad de Ceuta», a cargo de Ramesh Chandiramani, presidente de la Comunidad Hindú de Ceuta, en representación de las comunidades religiosas y vecinales convocantes.
El manifiesto ha arrancado con una declaración rotunda: «Ceuta es España» , para reivindicar después una ciudad plural, construida durante generaciones por personas de diferentes credos, culturas y procedencias, pero unidas por una misma convivencia. «Somos ceutíes. Somos españoles. Y defendemos nuestra españolidad desde la unidad, desde la convivencia y desde el respeto mutuo», ha proclamado Chandiramani.
El documento ha descrito la situación actual como «extraordinariamente crítica» y ha denunciado que Ceuta ha sufrido «una violación de la integridad territorial», al tiempo que ha reclamado al Gobierno de España, a las instituciones europeas y al conjunto de las administraciones públicas una respuesta «inmediata, decidida y proporcionada» ante la presión migratoria, las necesidades de atención humanitaria y las dificultades de seguridad que afronta la ciudad.
Consignas contra el Gobierno y el abandono de la ciudad
Durante la protesta se han escuchado consignas como «Basta ya», «Sánchez dimisión», «Ceuta española», «Ilegales, expulsión» y «Ceuta no se rinde». Entre los manifestantes se han repetido las críticas al Gobierno central, al que se culpa de inacción y de «abandono». «Ceuta no se vende», «Pedro Sánchez, dimisión» y «Ceuta no se rinde» han sido algunas de las proclamas más coreadas.
El presidente de la Comunidad Hindú, Ramesh Chandiramani, ha explicado antes de la manifestación que la reivindicación principal es «que los ceutíes reciban el mismo trato que el resto de españoles por parte de las administraciones» y ha denunciado que «se ha visto que es inoperante la frontera que tenemos, carece de recursos, de personal, de infraestructuras de contención». «Queremos más seguridad para nuestra tierra», ha subrayado.
Marcha hacia la Delegación del Gobierno
Tras finalizar el acto oficial en la plaza de la Constitución, una parte de los participantes ha iniciado una marcha espontánea hacia la plaza de los Reyes, donde se encuentra la sede de la Delegación del Gobierno. Allí han reclamado la dimisión del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, al que han acusado de no «dar la cara» y han coreado consignas contra el Ejecutivo central y sus responsables políticos.
La Policía Nacional ha desplegado un dispositivo de seguridad en los alrededores de la Delegación del Gobierno, con vehículos policiales y agentes antidisturbios, y ha restringido el acceso al edificio. Los manifestantes han permanecido durante más de media hora en la plaza de los Reyes sin que el delegado del Gobierno haya salido de la sede.
La situación de Ceuta y la respuesta institucional
La manifestación se produce diez días después de la entrada masiva de inmigrantes, que Interior ha cifrado en 72.000 personas, de las que unas 70.000 habrían retornado a Marruecos. Sin embargo, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha elevado la cifra de migrantes que aún permanecen en la ciudad a entre 8.000 y 11.000 personas.
La dimensión humana de la crisis continúa aumentando. La Guardia Civil recuperó este domingo un nuevo cadáver en aguas ceutíes, elevando a 83 el número de fallecidos localizados en Ceuta relacionados con los intentos de entrada. El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, que ha acudido a la manifestación, ha calificado la situación de «absolutamente insostenible» y ha demandado mayor despliegue de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.





