El fuego, que ha arrasado 3.150 hectáreas, ha provocado la mayor tragedia por incendios en Andalucía en décadas. Las víctimas, en su mayoría extranjeras, quedaron atrapadas cuando abandonaron la ruta de evacuación y buscaron refugio en una rambla que se convirtió en una ratonera. El presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha confirmado que hay cuatro heridos muy graves y otros cuatro menos graves.
La peor tragedia forestal en décadas
Lo que empezó como un incendio forestal más en la provincia de Almería se ha convertido en la mayor tragedia por fuego en Andalucía en décadas. El incendio declarado este jueves en Los Gallardos ha dejado un balance provisional de al menos 11 muertos y 19 desaparecidos, según ha confirmado el presidente de la Junta, Juanma Moreno.
La rápida propagación de las llamas, alimentadas por el viento y la orografía escarpada de la zona, convirtió la evacuación en una carrera contrarreloj. Cerca de 1.000 personas han sido desalojadas de sus viviendas en Los Gallardos, Antas y Bédar.
La trampa mortal de la rambla
El consejero de la Presidencia, Antonio Sanz, ha explicado que la mayoría de las víctimas mortales —probablemente todas— son de nacionalidad extranjera. En uno de los escenarios, cuatro personas, posiblemente británicas, murieron calcinadas dentro de un vehículo. En el otro, siete personas fallecieron a pie tras abandonar sus coches. Iban en un grupo de nueve; dos lograron salvarse.
El error que les costó la vida fue abandonar la ruta de evacuación marcada por los servicios de emergencia. Buscaron una salida alternativa a través de una rambla, una decisión que se convirtió en «una trampa» cuando el fuego las alcanzó. El portavoz de la Guardia Civil, Raúl Aguilera, ha confirmado que el origen del incendio podría estar en un cable eléctrico, aunque Endesa ha negado que el tendido sea de su propiedad.
Evacuación y heridos
Cuatro heridos muy graves han sido trasladados al Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, mientras que otros cuatro heridos menos graves permanecen ingresados. La evacuación se ha complicado por la existencia de viviendas diseminadas y aisladas, así como por la presencia de una importante población extranjera que, según el presidente andaluz, «no tiene a veces la información o la sensibilidad suficiente».
Cerca de 500 efectivos, 16 medios aéreos, el INFOCA, la UME, los bomberos y la Guardia Civil han trabajado sin descanso para tratar de perimetrar y controlar el incendio. La prioridad ahora, según Aguilera, es encontrar a los desaparecidos mediante batidas en las zonas extinguidas.





