El arrestado contaba con una orden de prohibición de entrada en España, pero logró acceder a la ciudad autónoma en el marco de la crisis migratoria. La Benemérita advierte de que ya son varias las detenciones de personas migrantes con condenas previas por delitos de terrorismo, un patrón que enciende las alarmas sobre el control fronterizo.
La Guardia Civil ha detenido en Ceuta a un ciudadano marroquí con antecedentes por terrorismo y una orden de prohibición de entrada en España, según ha confirmado el instituto armado. El arrestado, que logró acceder a la ciudad autónoma pese a tener vetado el paso a territorio español, ha sido expulsado posteriormente a Marruecos.
La operación, de la que no han trascendido más detalles por el momento, evidencia lo que la Benemérita lleva semanas advirtiendo: ya son varias las detenciones de personas migrantes con condenas previas por delitos de terrorismo que han sido interceptadas en la ciudad autónoma desde el inicio de la crisis migratoria de finales de julio. Fuentes de la investigación señalan que este patrón enciende todas las alarmas sobre el control de la frontera y la capacidad de las autoridades para detectar a individuos con antecedentes peligrosos entre los miles de personas que han entrado en la ciudad.
Un patrón que se repite
El caso de este ciudadano marroquí no es un hecho aislado. Según han confirmado fuentes de la Guardia Civil, son ya varias las personas con antecedentes por terrorismo que han sido detenidas en Ceuta en las últimas semanas tras haber accedido a la ciudad autónoma aprovechando la entrada masiva de migrantes de los días 30 y 31 de julio. Algunos de ellos contaban con órdenes de prohibición de entrada vigentes, como es el caso del detenido este miércoles, lo que plantea serias dudas sobre la eficacia de los controles fronterizos.
La situación preocupa especialmente a las fuerzas de seguridad, que llevan semanas denunciando la falta de medios para identificar y filtrar a todas las personas que han llegado a Ceuta. Los agentes han advertido en repetidas ocasiones de que la saturación de los recursos y la ausencia de un control sistemático de antecedentes ha permitido que individuos con historial delictivo o vínculos con el terrorismo hayan podido acceder a la ciudad sin ser detectados a tiempo.
La expulsión, un parche en un problema mayor
La expulsión del detenido a Marruecos, aunque efectiva en este caso, no resuelve el problema de fondo. Las fuerzas de seguridad insisten en la necesidad de reforzar los mecanismos de control e intercambio de información con las autoridades marroquíes para evitar que personas con antecedentes por terrorismo puedan acceder a territorio español. La cooperación con Rabat, que el Gobierno ha defendido como la clave para resolver la crisis migratoria, se enfrenta ahora al desafío de garantizar que los filtros de seguridad funcionen y que no se repitan casos como este.
El Ministerio del Interior no ha ofrecido por el momento una valoración oficial sobre la detención, aunque fuentes policiales consultadas por este medio reconocen que la situación es «preocupante» y que se están revisando los protocolos de control en la frontera para tratar de evitar nuevos incidentes. La investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones en los próximos días.



