Los jóvenes que se enfrentan a la Selectividad ya no miran solo la nota de corte. El precio del alquiler en la ciudad de destino se ha convertido en un factor determinante para decidir qué estudiar y dónde hacerlo. El precio de las habitaciones ha subido un 85,4% desde 2022, según el Consejo de la Juventud, y en ciudades como Madrid o Barcelona supera los 700 euros al mes.
Nota de corte y alquiler: la doble barrera universitaria
Hasta hace unos años, la gran preocupación de los estudiantes que terminaban el instituto era la nota de corte. La pregunta era «¿me da para estudiar lo que quiero?». Ahora, la pregunta se ha vuelto más compleja: «¿me da para estudiar lo que quiero Y para pagar un alquiler en la ciudad donde se imparte?»
El precio medio de una habitación en España ya alcanza los 400 euros mensuales, pero en las grandes ciudades universitarias la cifra se dispara. En Madrid, el precio por metro cuadrado es de 21,7 euros (el más alto del país), seguido de Baleares (20,2 €/m²) y Cataluña (17,6 €/m²). En el extremo opuesto, Castilla-La Mancha (8,7 €/m²), Murcia (9,5 €/m²) y La Rioja (9,6 €/m²) ofrecen opciones más asequibles.
«Septiembre es tarde»: la carrera por la habitación empieza en junio
Los estudiantes lo saben: quien espera a septiembre, se queda sin nada. Las colas en las inmobiliarias comienzan en junio, justo cuando los inquilinos que se van devuelven las llaves. Los propietarios aprovechan ese momento para subir los precios.
«Se trata de una carrera de fondo», asegura un estudiante. «En septiembre no queda nada, es quien llegue antes».
El rango que los estudiantes están dispuestos a pagar varía entre los 250 y los 700 euros por habitación. Cada vez más, los jóvenes buscan alejarse de las zonas céntricas para encontrar precios más bajos. La plataforma HousingAnywhere ha detectado un aumento del 35% en los filtros de búsqueda por barrios.
Habitaciones de 6 metros cuadrados por 750 euros
El testimonio de Patricia y Kou, una pareja de Tenerife que estudia en Madrid, ilustra la realidad de muchos estudiantes. El primer piso al que accedieron era un piso okupa que la casera intentó alquilar de forma ilegal. Perdieron 1.500 euros al marcharse al mes de entrar.
Después encontraron una habitación de 10 metros cuadrados por 750 euros al mes. Un compañero suyo pagaba lo mismo por una habitación de 6 metros cuadrados. Finalmente, se mudaron a El Escorial, a más de dos horas de su universidad, donde pagan 800 euros al mes por un piso.
«Tuvimos que dar toda nuestra intimidad» , explican, al tener que mostrar sus ingresos y gastos para demostrar que podían costear el alquiler.
Residencias: el último recurso que también se encarece
Las residencias universitarias ofrecen una alternativa, pero los precios también varían enormemente:
- La Rioja: 268 €/mes (con pensión completa).
- Castilla-La Mancha: 458 €/mes (habitación individual).
- Murcia: 460 €/mes (alojamiento individual).
- Madrid: desde 535 € hasta 830 €.
- Barcelona: desde 590 € hasta 2.335 €.





