Durante la celebración de la Pascua Militar, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha protagonizado uno de los momentos más simbólicos del acto al dirigir un discurso personal y cargado de compromiso social a la Princesa de Asturias. En su intervención, Robles ha situado a la heredera como el rostro de una nueva generación de hombres y mujeres que se integran en las Fuerzas Armadas con una visión transformadora.
La ministra ha querido dotar a sus palabras de una profunda carga humana y feminista, alejándose del protocolo estricto de «ministra a alférez» para hablar «de mujer a mujer». En este contexto, ha recordado la figura de Idoia Rodríguez, la primera militar española fallecida en misión internacional, como símbolo del sacrificio femenino en el ejército.
Robles ha extendido su mensaje más allá de las fronteras nacionales, mencionando la realidad de las mujeres afganas, las víctimas en Gaza y la trágica cifra de 46 mujeres asesinadas por violencia machista en España el pasado año. Con un firme alegato, la titular de Defensa subrayó que «sin mujeres no habrá paz ni convivencia en el mundo», instando a la Princesa Leonor a trabajar por sociedades más democráticas, justas e igualitarias desde su posición en la institución militar.
Este discurso marca un hito en la narrativa de Defensa, vinculando el futuro de la Corona y las Fuerzas Armadas con la lucha global por los derechos de las mujeres y la erradicación de la violencia de género.





