Un equipo internacional de investigadores, liderado por el paleoantropólogo Jean-Jacques Hublin, ha anunciado el descubrimiento de fósiles humanos de 773.000 años de antigüedad en una cantera de Casablanca. El hallazgo, que incluye tres mandíbulas, dientes y varias vértebras, arroja nueva luz sobre la evolución de nuestra especie y refuerza la tesis del origen africano del Homo sapiens.
Los restos encontrados representan a una población de Homo erectus evolucionados que ya presentaban un mosaico de rasgos modernos. Según el estudio publicado en la prestigiosa revista Nature, estos individuos pertenecen a la rama evolutiva exclusiva de la que surgió el ser humano actual, diferenciándose de otros linajes como el del Homo antecessor hallado en Atapuerca (España), que se vincula más estrechamente con neandertales y denisovanos.
Este descubrimiento es fundamental para la ciencia, ya que permite situar los primeros compases de nuestra evolución en el Norte de África mucho antes de lo que se estimaba. Los investigadores destacan que la morfología de los dientes y las mandíbulas indica que estos homínidos ya estaban en el camino directo hacia el Homo sapiens. La datación de los fósiles ha sido posible gracias a la identificación de la última reversión del campo magnético terrestre en los sedimentos de la cantera, proporcionando una precisión cronológica excepcional para este periodo de la prehistoria.





