En una sentencia histórica, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos ha invalidado los aranceles globales aplicados por el presidente Donald Trump bajo la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional de 1977. La decisión judicial afecta directamente a la arquitectura comercial de la actual Casa Blanca y anula las medidas proteccionistas que habían generado tensiones en los mercados internacionales.
La controversia legal se centraba en el uso de la ley de 1977 para declarar una «emergencia nacional» basada únicamente en los déficits comerciales del país. Bajo este argumento, la administración Trump había implementado en abril de 2025 los denominados «aranceles recíprocos», una tasa aplicada a la mayoría de los socios comerciales de Estados Unidos.
El máximo tribunal dictaminó que el uso de poderes de emergencia para este fin excede las facultades presidenciales, devolviendo al Congreso una mayor cuota de control sobre la política arancelaria. Esta anulación obliga a una reconfiguración inmediata de las aduanas estadounidenses y supone un alivio para los países exportadores que habían sido gravados bajo esta normativa.
Expertos legales consideran que este fallo marca un precedente fundamental en el equilibrio de poderes, limitando la capacidad del Ejecutivo para invocar emergencias nacionales por motivos estrictamente económicos y comerciales.




