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El Papa clama contra el desahucio de Maricarmen: «¿Cuál es el problema en un sistema que permite echar de su casa a una anciana?»

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Foto: La Razon

León XIV ha abordado la crisis de la vivienda en declaraciones a los periodistas en el avión de regreso a Roma y ha instado a los líderes políticos y a las autoridades a buscar soluciones. «Solo una parroquia, una diócesis o la Iglesia misma no podrán solucionarlo. Hay un desafío grande que exige respuestas», ha señalado el pontífice.

El Papa ha pronunciado una de las frases más contundentes de su pontificado sobre la crisis de la vivienda. León XIV ha abordado el caso de Maricarmen, la vecina de 87 años del barrio del Retiro de Madrid que fue desalojada este mes de su casa tras más de siete décadas viviendo en ella, y ha lanzado una pregunta que ha resonado en todo el mundo: «¿Cuál es el problema en un sistema que permite que se eche de su casa a una anciana?».

Las declaraciones se produjeron en el avión de regreso a Roma, en el tradicional encuentro con los periodistas que acompañan al pontífice en sus viajes. León XIV, que había seguido con atención la polémica suscitada en España por el desalojo, no dudó en pronunciarse sobre un asunto que trasciende lo local y se ha convertido en un símbolo de la crisis global de acceso a la vivienda.

«Un desafío grande que exige respuestas»

El Papa fue más allá del caso concreto y abordó la dimensión estructural del problema. «El problema de la casa que existe en muchos países hoy es un problema que solo una parroquia, solo una diócesis o la Iglesia misma no podrán solucionar», ha señalado. «Pero creo que ahí hay un desafío grande donde tenemos que quizás exigir también a los líderes políticos, a las autoridades, a buscar solución a eso, porque está aumentando evidentemente».

Las palabras del pontífice suponen un respaldo implícito a las movilizaciones que se han multiplicado en España en las últimas semanas, con la acampada de la Puerta del Sol como principal exponente, y a las reivindicaciones de los colectivos que exigen medidas urgentes para frenar la escalada de los precios del alquiler y proteger a los inquilinos más vulnerables.

La Iglesia, en primera línea de la crisis habitacional

La intervención del Papa se produce en un contexto en el que la Iglesia española se ha visto directamente interpelada por la crisis de la vivienda. Varias diócesis y parroquias han mostrado su apoyo a las personas afectadas por desahucios y han puesto a disposición de las familias vulnerables sus propios recursos, como albergues y viviendas parroquiales. La Cáritas y otras organizaciones católicas llevan años denunciando la situación de emergencia habitacional que viven miles de familias en España.

León XIV ha querido reconocer el papel de la Iglesia en la respuesta a la crisis, pero ha subrayado que «no puede ser la única respuesta». «La Iglesia tiene que estar cerca de los que sufren, pero los políticos tienen la responsabilidad de crear un marco que garantice el derecho a una vivienda digna», ha señalado. «No podemos sustituir al Estado en una tarea que le corresponde».

Un pontífice comprometido con la justicia social

León XIV, que tomó el nombre de uno de los papas más comprometidos con la doctrina social de la Iglesia, ha hecho de la justicia social uno de los ejes de su pontificado. Desde su elección, ha abordado en repetidas ocasiones la crisis de la vivienda, la desigualdad y la exclusión social, y ha reclamado a los gobiernos de todo el mundo políticas más humanas y menos centradas en el mercado.

Sus palabras sobre el desahucio de Maricarmen no son un hecho aislado. En los últimos meses, el pontífice ha denunciado la «cultura del descarte» que, a su juicio, impera en las sociedades occidentales, y ha instado a los católicos a «ensuciarse las manos» en la defensa de los más vulnerables. La crisis de la vivienda, ha dicho en varias ocasiones, es una «herida abierta» en el corazón de las sociedades ricas, que han olvidado que «la casa no es un bien de lujo, sino un derecho fundamental».