Emilio Montes, párroco del Santísimo Cristo de la Misericordia de Valdepeñas (Ciudad Real), ha vuelto a protagonizar un nuevo episodio polémico. Durante la homilía, instó a una madre que portaba un bebé en brazos a salir de la iglesia porque el pequeño lloraba. El sacerdote, visiblemente enfadado, argumentó que el ruido le distraía y le dificultaba predicar sin papeles. No es la primera vez que el cura reprende a los feligreses por el llanto de un bebé, ni la primera vez que sus declaraciones generan controversia.
El episodio: «Es muy difícil predicar mientras el niño está chillando»
Emilio Montes, el cura de la parroquia del Santísimo Cristo de la Misericordia de Valdepeñas, ha sido noticia de nuevo esta semana. Esta vez por instar a una madre que portaba un bebé en brazos durante la misa a salir de la iglesia porque el pequeño lloraba, mientras él ofrecía su homilía al resto de los fieles.
Visiblemente enfadado, el párroco se dirigió a la mujer, mientras hablaba de la ‘regla de San Benito’ de los monjes, para pedirle que se marchara, tras una breve e incómoda pausa de silencio en su prédica.
«Es muy difícil predicar sin papeles, mientras el niño está chillando porque te distraes. Le pido por favor a la madre del niño que se pase a la otra iglesia para oír el sermón», dijo el sacerdote.
No es la primera ocasión en la que el cura reprende a los feligreses a cuenta del llanto de un bebé, sugiriendo a los padres que se vayan a otra parte.
El historial de polémicas de Emilio Montes
Tampoco es la primera vez que el sacerdote sorprende a sus vecinos y vecinas durante la misa. Sin ir más lejos, el año pasado en octubre criticaba a quienes «hoy sacan una bandera palestina los que no hace tanto vendían armas a Israel», aludiendo a la hipocresía con las guerras en Ucrania o en Gaza y también al «odio».
En agosto, ya había reprendido a los empresarios a cuenta de los trabajadores contratados para la vendimia:
«A los temporeros las horas extras se les pagan y se les da de alta», porque según advertía, «los derechos escatimados al pobre dios no los olvida nunca, porque es aprovecharte del más débil».
Un sacerdote que no calla
Emilio Montes se ha convertido en un personaje conocido en Valdepeñas y más allá de sus fronteras por sus intervenciones fuera de lo común. Sus mensajes, que alternan la crítica social con la defensa de los más desfavorecidos, han generado tanto adhesiones como críticas entre los feligreses.
El episodio del bebé ha reavivado el debate sobre el papel de la iglesia y la tolerancia hacia las familias con niños pequeños durante las celebraciones religiosas.





