La Mesa de la Cámara baja, con mayoría de PSOE y Sumar, ha resuelto los tres expedientes que tenía abiertos contra Quiles por interrumpir una rueda de prensa de Patxi López y difundir imágenes grabadas en espacios no permitidos los días 17, 25 y 26 de marzo. La reiteración, al estar ya suspendido por infracciones previas, convierte cada falta en «muy grave» y conlleva la pérdida definitiva de su credencial.
La Mesa del Congreso ha tomado una decisión que marca un antes y un después en la lucha contra el acoso a los representantes políticos en la Cámara baja. El órgano de dirección ha acordado este martes retirar definitivamente la acreditación como redactor al agitador ultra Vito Quiles, lo que le impedirá seguir ejerciendo su actividad en las instalaciones de la institución.
La decisión, adoptada por la mayoría de PSOE y Sumar, pone fin a semanas de estudio de tres expedientes por faltas graves cometidas los días 17, 25 y 26 de marzo. Según han confirmado fuentes parlamentarias, las infracciones están relacionadas con la interrupción de una rueda de prensa del portavoz socialista, Patxi López, y la difusión en redes sociales de imágenes grabadas en espacios no permitidos del Congreso.
La reiteración convierte cada falta en «muy grave»
La clave de la decisión está en la reincidencia. Quiles ya tenía la acreditación suspendida desde el pasado 13 de mayo por infracciones graves previas, y esa circunstancia ha sido determinante para que la Mesa haya calificado las nuevas faltas como «muy graves». «La reiteración, al estar ya suspendido por infracciones graves previas, supone la catalogación como muy grave de cada una de las tres nuevas infracciones ahora resueltas y conllevan cada una de ellas la retirada definitiva de la acreditación», han trasladado fuentes parlamentarias.
En la práctica, esto significa que Quiles no podrá volver a acceder a las dependencias del Congreso en calidad de periodista, ni utilizar los espacios reservados a la prensa para grabar o difundir contenido. La decisión de la Mesa es firme y supone el castigo más severo que puede imponer el órgano de dirección de la Cámara a un profesional acreditado.
El acoso que no cesa
La retirada definitiva de la acreditación no ha impedido, sin embargo, que Quiles siga merodeando por los aledaños del Congreso. Según han denunciado varios diputados, el agitador ultra se ha presentado en numerosas ocasiones en las inmediaciones de la Cámara para tratar de seguir y grabar a distintos representantes políticos, una práctica que ha generado situaciones de tensión y que ha sido criticada por todos los grupos parlamentarios, salvo Vox.
La acreditación de Quiles, igual que la de otro agitador, Bertrand Ndongo, ya estaba suspendida desde el pasado 13 de mayo. Ambos forman parte de un ecosistema de «pseudoperiodistas» ultraderechistas que utilizan las credenciales de prensa para acceder a los espacios institucionales y generar contenido de confrontación que después difunden en redes sociales. Su modus operandi consiste en interrumpir ruedas de prensa, increpar a los políticos y grabar sin autorización en zonas restringidas, buscando siempre el conflicto y la viralidad.
Un paso más en la defensa de la labor parlamentaria
La decisión de la Mesa del Congreso supone un paso más en la defensa de la labor parlamentaria y de la libertad de prensa frente a quienes la utilizan como herramienta de acoso. En los últimos meses, varios grupos parlamentarios habían reclamado medidas más contundentes contra este tipo de prácticas, que consideran una vulneración del derecho de los diputados a ejercer su función sin ser hostigados.
La retirada definitiva de la acreditación a Vito Quiles sienta un precedente y envía un mensaje claro: el Congreso no tolerará que se utilice el acceso a la Cámara para acosar a los representantes políticos. Queda por ver si esta decisión sirve para disuadir a otros agitadores que operan en los aledaños de la institución o si, por el contrario, redoblarán sus intentos de acceder a los espacios parlamentarios por otras vías.



