La Policía Nacional, con el apoyo de la DEA estadounidense, detuvo a tres personas durante la madrugada del sábado en una operación que ha desmantelado la cúpula del clan, activo en la comarca del Barbanza. El cabecilla, Rafael R.G., coordinaba la recepción y custodia de la droga, que fue localizada en varios inmuebles próximos a la playa de O Conchido.
El clan de los Fanchos, uno de los apellidos históricos del narcotráfico gallego, ha recibido un golpe casi definitivo. La Policía Nacional ha detenido a su presunto líder, Rafael R.G., y a otros dos hombres en una operación desarrollada en A Pobra do Caramiñal (A Coruña) que ha permitido interceptar 1.410 kilos de cocaína.
La investigación, bautizada como ‘Operación Malladoira’ y desarrollada con la colaboración de la agencia antidroga estadounidense (DEA), se inició el pasado jueves, cuando los agentes tuvieron conocimiento de que dos embarcaciones habían introducido una importante partida de cocaína a través de la playa de O Conchido. Las primeras pesquisas situaron al clan de los Fanchos al frente de las labores de descarga y custodia en tierra, con Rafael R.G. como coordinador.
Un desembarco vigilado desde el primer momento
Los investigadores centraron su atención en el cabecilla del clan y establecieron un dispositivo de vigilancia que pronto dio sus frutos. El viernes, a las 6:55 horas, detectaron un primer movimiento significativo: un vehículo se detuvo frente al domicilio de Rafael R.G. y, poco después, una persona salió de la vivienda con una mochila y subió al coche. Sus ocupantes adoptaron medidas de seguridad para comprobar si eran seguidos.
El movimiento definitivo se produjo durante la madrugada del sábado. Rafael, acompañado por los otros dos detenidos, realizó varios desplazamientos entre su casa y un cobertizo situado frente a la propiedad, muy cerca de la playa de O Conchido. Los agentes observaron cómo los tres hombres sacaban bultos de gran peso y los trasladaban hasta otra vivienda del municipio. Ante la sospecha de que se trataba de la cocaína, decidieron intervenir y procedieron a la detención de los tres implicados.
Un alijo oculto en varios inmuebles
Los registros posteriores en el domicilio de Rafael R.G., el cobertizo y la tercera vivienda permitieron localizar los 1.410 kilos de cocaína, además de 100 gramos de heroína, dinero en efectivo y otros efectos de interés para la investigación. Según ha trascendido, el cabecilla de los Fanchos ya había sido detenido en 2007 en una operación contra la organización y fue condenado posteriormente por el secuestro de un exconcejal de A Illa de Arousa para cobrar una deuda de 500.000 euros derivada de un negocio de droga frustrado.
Los tres detenidos, entre los que se encuentra también un ciudadano croata que ejercía como «notario» de la organización destinataria del cargamento, vinculada al denominado Cártel de los Balcanes, han pasado a disposición del Tribunal de Instancia de Ribeira. La jueza ha decretado para todos ellos prisión provisional, comunicada y sin fianza, y permanecen investigados por un delito contra la salud pública.
Un golpe al narcotráfico en el Barbanza
La operación supone un duro golpe al narcotráfico en la comarca del Barbanza, donde el clan de los Fanchos mantenía una presencia activa, especialmente en el entorno de Boiro y A Pobra do Caramiñal. El líder del clan, que ejercía como coordinador de la recepción y custodia de la droga, era una pieza clave en la organización. Su caída, junto con la de sus colaboradores más próximos, desarticula la estructura logística que permitía la entrada de grandes alijos de cocaína en la costa gallega.
El operativo, que ha contado con el apoyo de la DEA, demuestra la creciente cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico y la capacidad de las fuerzas de seguridad para desarticular las organizaciones criminales que operan en las costas gallegas, históricamente utilizadas como puerta de entrada para la droga en Europa.



