Un nuevo e importante capítulo judicial agita el panorama político nacional. Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presentado formalmente este lunes su escrito de defensa ante el juzgado correspondiente. En el extenso documento, la defensa solicita de manera contundente que se dicte una «sentencia absolutoria» a su favor, sosteniendo con firmeza que ninguno de los hechos que han sido objeto de investigación penal por parte del juez de instrucción, Juan Carlos Peinado, reviste carácter delictivo.
El encargado de articular la estrategia legal ha sido su abogado defensor, el exministro socialista Antonio Camacho. En el escrito remitido a los órganos judiciales, el letrado argumenta minuciosamente que las conductas atribuidas de forma pública y procesal a la esposa del jefe del Ejecutivo central carecen de sustento legal. Según sostiene la defensa, las acciones investigadas «no reúnen los elementos objetivos ni subjetivos exigidos por ninguno de los tipos penales invocados por las acusaciones», desarmando así los argumentos técnicos presentados en las denuncias originales.
Lejos de limitarse a una postura meramente reactiva, el escrito de la defensa pasa a la ofensiva contra los colectivos y partidos que ejercen la acusación popular en la causa. Camacho arremete con dureza contra ellos, acusándolos de actuar con una evidente «temeridad y mala fe» a lo largo de todo el procedimiento, instrumentalizando la justicia con fines ajenos al interés estrictamente penal. Por este motivo, la defensa ha elevado una petición formal al tribunal para que las acusaciones personadas en la causa sean explícitamente condenadas al pago de las costas procesales una vez concluya el litigio.




