El abogado de derecha se ha impuesto en la segunda vuelta presidencial al candidato oficialista Iván Cepeda en unos comicios históricos por la estrechez del margen y la alta participación. El candidato de la derecha ha obtenido cerca de 13 millones de votos, con el 49,7% de los sufragios, mientras que su rival logró el 48,7%, una diferencia de apenas 250.000 papeletas. Sin embargo, la proclamación definitiva aún no es oficial, ya que el presidente Gustavo Petro y el propio Cepeda han anunciado que impugnarán los resultados y esperarán al escrutinio definitivo.
Una de las elecciones más reñidas de la historia de Colombia
Las elecciones presidenciales de Colombia han dejado un resultado tan ajustado como histórico. Abelardo de la Espriella se ha impuesto por un estrecho margen a Iván Cepeda, el candidato oficialista que representaba la continuidad del proyecto del primer presidente de izquierda del país, Gustavo Petro.
Con cerca de 13 millones de votos, De la Espriella ha logrado la mayor votación de la historia de Colombia, un récord que se explica en gran medida por la alta participación ciudadana, que superó el 63% del censo electoral . Cepeda también superó los 12,7 millones de votos, incluso por encima de la cifra que obtuvo Petro en 2022.
Un giro a la derecha en el país
La victoria de De la Espriella supone un giro político de gran calado. Colombia, que había apostado por una experiencia de izquierda con la llegada al poder de Gustavo Petro en 2022, ha decidido cambiar de rumbo y apostar por un líder que encarna las banderas de la derecha tradicional y que se identifica con el discurso de «ley y orden».
El abogado y empresario, que nunca había ocupado un cargo de elección pública, ha canalizado el descontento social en materia de seguridad y economía. Su promesa de mano dura contra el crimen organizado y el narcotráfico, junto con su agenda de liberalización económica, han calado en un electorado que pedía un cambio de rumbo.
De la Espriella llama a la unidad y advierte a la oposición
En su discurso de celebración en Barranquilla, el nuevo presidente electo ha mostrado un tono conciliador, pero también firme. «Colombia vuelve a ser una democracia firme, confiable, respetable», afirmó . En un mensaje directo a sus oponentes, De la Espriella les ha pedido que ejerzan la oposición «dentro del marco constitucional y legal», pero ha advertido: «Ni se le ocurra estimular la violencia. Absténgase de sembrar el terror».
Uno de los momentos más comentados de su intervención ha sido su grito de fe: «¡Que viva Cristo Rey!». Un mensaje con el que el nuevo presidente ha querido subrayar su vínculo con la religión y la defensa de la familia tradicional.
Cepeda y Petro impugnan los resultados y exigen esperar
A pesar de los festejos de su rival, Iván Cepeda no ha reconocido su derrota. El candidato oficialista ha anunciado que impugnará los resultados de 33.000 mesas de votación y ha pedido esperar a que culmine el escrutinio oficial.
El presidente Gustavo Petro, que ha visto cómo su proyecto político perdía las elecciones, ha respaldado esta postura y ha llamado a la calma y a la prudencia. «No se puede proclamar ningún presidente. Es el escrutinio el que determina quién es el presidente», ha señalado . La realidad, tal y como ha reconocido el propio mandatario, es que el país ha quedado «partido por la mitad».




