El exministro de Transportes y exdiputado socialista José Luis Ábalos ha explicado públicamente las razones que le han llevado a renunciar a su acta en el Congreso de los Diputados, una decisión formalizada este miércoles y que ha sido efectiva tras su validación por la Mesa de la Cámara. A través de un mensaje difundido en la red social X, gestionada actualmente por su hijo, Ábalos ha señalado que se ha visto abocado a “retirarse y optar por la jubilación” ante la falta de ingresos y de protección social.
En su comunicado, el exministro asegura que ha agotado todas las vías a su alcance antes de tomar esta decisión. Según expone, la renuncia responde a la necesidad de mantener sus compromisos familiares y poder afrontar su defensa jurídica ante el Tribunal Supremo, donde se le investiga en el marco del denominado caso Koldo. “Privado de todo ingreso y protección social”, se pregunta de qué manera podía continuar ejerciendo como diputado en esas circunstancias.
Ábalos plantea además dudas sobre el sentido de conservar el escaño una vez suspendido de derechos y funciones, y sostiene que su salida del Parlamento era la única alternativa viable. El mensaje concluye con una referencia explícita a la jubilación como opción personal tras dejar la actividad parlamentaria.
La renuncia abre ahora un nuevo escenario administrativo y judicial. Los servicios jurídicos del Congreso estudian si el exdiputado puede acogerse a la indemnización prevista para los parlamentarios que dejan su cargo, una compensación temporal destinada a facilitar su reincorporación a la vida laboral. Esta ayuda no tiene carácter de pensión y puede alcanzar hasta 18 mensualidades en el caso de quienes hayan acumulado más de cuatro legislaturas, condición que cumple Ábalos tras siete mandatos.
En el plano judicial, su salida del Congreso implica la pérdida del aforamiento. No obstante, el Tribunal Supremo mantendrá la competencia sobre la causa principal relativa a los presuntos contratos irregulares de material sanitario durante la pandemia, al encontrarse ya en fase de apertura de juicio oral, previsto para comenzar en abril.
Ábalos permanece en prisión provisional desde finales de noviembre, tras apreciar el instructor riesgo de fuga. La investigación continúa abierta con varias piezas en curso.





