Inicio Noticias Destacadas Muere Maricarmen Abascal, el rostro de la lucha por la vivienda digna,...

Muere Maricarmen Abascal, el rostro de la lucha por la vivienda digna, tres semanas después de ser desahuciada

0
31
Foto: RTVE.es

La mujer de 87 años, que residió 71 años en el mismo piso del barrio del Retiro, ha fallecido este miércoles tras permanecer 15 días hospitalizada, según ha informado el Sindicato de Inquilinas. Su desalojo, el pasado 23 de septiembre, desató una ola de protestas en toda España que desembocó en la acampada de la Puerta del Sol y en la aprobación de dos decretos de vivienda que el Congreso derogó después con los votos del PP y Vox.

Maricarmen Abascal, la mujer que se convirtió en el símbolo de la lucha por el derecho a la vivienda en España, ha fallecido este miércoles a los 87 años, según ha informado el Sindicato de Inquilinas a través de un comunicado. Su muerte se produce apenas tres semanas después de que fuera desalojada de su vivienda del barrio madrileño del Retiro, en la que había residido durante 71 años , y tras permanecer 15 días hospitalizada.

«Lamentamos comunicar que en el día de hoy ha fallecido Maricarmen«, ha señalado el Sindicato de Inquilinas en un escueto comunicado difundido en sus redes sociales. La organización ha querido agradecer «a todas las personas que la habéis acompañado en esta lucha y que habéis hecho posible que su voz se escuchara en todo el país«. «Su nombre y su ejemplo seguirán guiando nuestra lucha por una vivienda digna para todos«, han añadido.

El desahucio que conmocionó a España

Maricarmen vivía en el mismo piso del barrio del Retiro desde 1954. Su familia había pagado puntualmente el alquiler durante décadas, pero la empresa propietaria del inmueble —Urbagestión Desarrollo e Inversión S.L. — había elevado su renta de los 500 euros mensuales que pagaba a reclamarle 2.650 euros, una cantidad imposible de asumir con su pensión de 1.300 euros. A pesar de las múltiples ofertas para evitar el desalojo —incluida la de una escritora anónima que se ofreció a pagar la diferencia de por vida—, la empresa rechazó todas las alternativas.

El pasado 23 de septiembre, la comisión judicial ejecutó el lanzamiento. Maricarmen salió del edificio en una camilla del Samur Social entre gritos de «Maricarmen, no estás sola» y «asesinos» . La imagen dio la vuelta al mundo y se convirtió en el símbolo de la crisis de la vivienda en España.

De un desalojo a una acampada histórica

La muerte de Maricarmen llega apenas unas semanas después de que su caso desatara una ola de movilizaciones en toda España. Miles de personas salieron a la calle para protestar contra el desalojo y para exigir medidas urgentes ante la escalada de los precios del alquiler. La acampada de la Puerta del Sol, impulsada por el Sindicato de Inquilinas y otras plataformas vecinales, se convirtió en el epicentro de la protesta y en el símbolo de una generación que no puede pagar una vivienda.

La presión social obligó al Gobierno a aprobar dos decretos de vivienda que incluían medidas como la prórroga obligatoria de los contratos de alquiler, la limitación de las subidas anuales y la regulación de los desahucios para inquilinos vulnerables. Sin embargo, los decretos fueron posteriormente derogados por el Congreso con los votos en contra de PP, Vox y Junts, lo que desencadenó la convocatoria de elecciones anticipadas para el 29 de noviembre.

«Su lucha no ha sido en vano»

La muerte de Maricarmen ha generado una oleada de reacciones en el ámbito político y social. El Sindicato de Inquilinas ha asegurado que «su lucha no ha sido en vano» y ha anunciado que continuará con las movilizaciones para exigir «una ley de vivienda que garantice el derecho a un techo para todos«. «Maricarmen se ha ido, pero su ejemplo queda. No vamos a parar hasta que nadie tenga que pasar por lo que ella pasó«, han señalado desde la organización.

Desde el Gobierno, fuentes de Moncloa han expresado sus «condolencias» a la familia y han subrayado que «su caso evidenció la necesidad de una política de vivienda más justa y más humana«. La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha señalado que «Maricarmen se ha convertido en un símbolo de la dignidad y de la lucha por los derechos» y ha exigido «medidas valientes» para que «no haya más Maricarmenes«.

El PP, por su parte, ha lamentado el fallecimiento y ha expresado su «respeto» por la memoria de Maricarmen, aunque ha evitado pronunciarse sobre las circunstancias de su desalojo. Vox no se ha pronunciado por el momento.

El legado de una mujer que lo dio todo

Maricarmen Abascal ha fallecido, pero su nombre y su historia han quedado grabados en la memoria colectiva de un país que, por unas semanas, se unió en torno a una causa que trasciende lo individual. Su lucha por no ser expulsada de la casa en la que vivió durante 71 años se convirtió en el detonante de una movilización social sin precedentes y en el símbolo de una crisis que afecta a millones de españoles.

Su muerte, según el Sindicato de Inquilinas, no detendrá la lucha. «Maricarmen no se ha ido del todo. Su nombre sigue en cada pancarta, en cada grito, en cada asamblea. Seguimos aquí, y seguiremos hasta que la vivienda sea un derecho y no un lujo«.