Pilar López, una vecina de Palma de 65 años desahuciada por un fondo buitre, ha acudido al Parlament para reclamar a la presidenta de Baleares medidas que faciliten el acceso a la vivienda de las personas mayores. Tras un tenso enfrentamiento entre Prohens y el portavoz socialista Iago Negueruela sobre el papel de los fondos buitre en los desalojos, la presidenta se acercó a Pilar y ambas se fundieron en un abrazo. «Los que nos hemos currado y cotizado este país no somos nada», lamentó después la mujer.
El Parlamento de Baleares ha vivido este martes uno de esos momentos que trascienden la política y se clavan en la conciencia colectiva. Pilar López, una vecina de Palma de 65 años que fue desahuciada por un fondo buitre, ha acudido a la Cámara autonómica para reclamar a la presidenta del Govern, Marga Prohens, medidas que faciliten el acceso a la vivienda de las personas mayores. Lo que estaba previsto como una comparecencia tensa entre Prohens y el portavoz socialista Iago Negueruela terminó con un abrazo entre lágrimas que ha dado la vuelta a España.
El enfrentamiento parlamentario
La sesión comenzó con un duro intercambio entre Prohens y Negueruela sobre el papel de los fondos buitre en los desahucios. El portavoz socialista acusó a la presidenta de «mirar hacia otro lado» mientras los fondos de inversión «expulsan a los vecinos de sus casas» y exigió al Govern «medidas valientes» para frenar los desalojos. Prohens, visiblemente incómoda, respondió que su Ejecutivo «no puede intervenir en decisiones judiciales» y defendió las políticas de vivienda de su Gobierno, centradas en los jóvenes.
Fue entonces cuando Pilar López, que seguía la sesión desde la tribuna de invitados, alzó la voz . «Los mayores también existimos. Los que nos hemos currado y cotizado este país no somos nada«, exclamó entre lágrimas, según recogen los medios presentes en la Cámara. La mujer, que vivía en su piso de Palma desde 2012 y que pasó todo el verano en su coche tras ser desalojada, reclamó a Prohens «medidas para los que ya no somos jóvenes«.
El abrazo
El momento más emotivo llegó al término de la sesión. Prohens se acercó a Pilar, que permanecía sentada en la tribuna con los ojos enrojecidos, y ambas se fundieron en un abrazo. «Yo te voté«, le dijo la mujer entre lágrimas a la presidenta, según han confirmado fuentes parlamentarias. Prohens, visiblemente afectada, le prometió que «estudiaría su caso» y que el Govern «trabaja para que nadie se quede atrás«.
La imagen del abrazo, captada por las cámaras de la Cámara autonómica, se ha viralizado en cuestión de minutos y se ha convertido en el símbolo de la crisis de la vivienda en Baleares, una de las comunidades donde los precios del alquiler han subido con más fuerza en los últimos años.
«Los mayores no somos nada»
Minutos después del abrazo, Pilar López atendió a los medios de comunicación a las puertas del Parlament. La mujer, visiblemente emocionada, lamentó que las políticas de vivienda del Govern se centren en los jóvenes y dejen atrás a los mayores. «Los que nos hemos currado y cotizado este país no somos nada. ¿Qué pasa con nosotros? ¿Ya no valemos?«, se preguntó.
Pilar relató que vivía en su piso de Palma desde 2012 y que, tras ser desahuciada por un fondo buitre, pasó todo el verano durmiendo en su coche. «No tengo a dónde ir. Mi pensión no me da para pagar un alquiler en Palma. Y ahora me dicen que las ayudas son para los jóvenes. ¿Y yo qué? Yo también necesito un techo», explicó entre lágrimas.
La crisis de la vivienda en Baleares
El caso de Pilar López no es un hecho aislado. Baleares es una de las comunidades autónomas donde el precio de la vivienda ha experimentado un mayor incremento en la última década, impulsado por el turismo masivo, la compra de vivienda por parte de extranjeros y la presión de los fondos de inversión. Miles de residentes se han visto obligados a abandonar las islas ante la imposibilidad de pagar un alquiler, y las listas de espera para acceder a una vivienda pública superan ya los varios años.
La crisis de la vivienda se ha convertido en el primer problema para los ciudadanos de Baleares, según todas las encuestas, y ha generado un creciente malestar social que se ha traducido en manifestaciones y protestas en los últimos meses. El abrazo entre Prohens y Pilar López es solo la punta del iceberg de una realidad que afecta a miles de familias en todo el archipiélago.





