La presidenta encargada de Venezuela dio la vuelta a la Asamblea General para buscar al presidente del Gobierno español y mantener una conversación amistosa. El saludo, captado por las cámaras, se produce en plena sintonía entre Caracas y Madrid tras la captura de Maduro y en medio de la cooperación bilateral en materia migratoria y energética.
La Asamblea General de Naciones Unidas ha dejado este miércoles una de esas imágenes que se graban en la retina de la diplomacia. Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, recorrió medio hemiciclo del salón de actos de la ONU para ir al encuentro de Pedro Sánchez y mantener una conversación amistosa con el presidente del Gobierno español. El gesto, captado por las cámaras de televisión, ha dado la vuelta al mundo y se ha convertido en uno de los momentos más comentados de la jornada.
Un saludo que rompe protocolos
Lo habitual en estos foros internacionales es que los saludos entre mandatarios se produzcan en los pasillos, en las reuniones bilaterales o en los encuentros protocolarios previstos. Lo que no es tan habitual es ver a un jefe de Estado o de Gobierno recorrer activamente la sala para buscar a otro líder y entablar una conversación distendida. Eso es exactamente lo que hizo Delcy Rodríguez con Sánchez: dio la vuelta a todo el hemiciclo para llegar hasta él, le tendió la mano y ambos mantuvieron una charla amistosa de varios minutos ante la atenta mirada de los presentes.
El saludo entre ambos dirigentes se produce en un contexto de sintonía creciente entre Caracas y Madrid. Desde la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026 y la llegada de Delcy Rodríguez a la presidencia encargada, las relaciones entre ambos países han experimentado un giro radical. España ha reconocido implícitamente al nuevo Gobierno venezolano, y ambos ejecutivos han colaborado estrechamente en asuntos clave como la cooperación migratoria —con el compromiso de Marruecos y Venezuela de readmitir a los migrantes llegados a Ceuta— y la colaboración energética, sellada con el acuerdo petrolero que permite a EE.UU. y a las grandes compañías internacionales operar en la Faja del Orinoco.
La diplomacia del gesto
Más allá de lo anecdótico, el saludo de Delcy Rodríguez a Sánchez tiene una lectura diplomática clara. La presidenta venezolana ha querido mostrar públicamente su voluntad de diálogo y cooperación con España, y lo ha hecho en el foro más mediático del planeta, con las cámaras de todo el mundo enfocando la escena. El gesto busca proyectar una imagen de normalidad institucional y de buena sintonía bilateral, en un momento en el que Venezuela sigue siendo objeto de controversia internacional y en el que su Gobierno interino necesita consolidar su legitimidad ante la comunidad internacional.
Sánchez, por su parte, ha correspondido al saludo con cordialidad y una sonrisa, y ha mantenido la conversación con Rodríguez durante varios minutos. El presidente español no ha hecho declaraciones posteriores sobre el contenido de la charla, pero fuentes de Moncloa han señalado que el encuentro fue «cordial y constructivo«, y que ambos líderes abordaron asuntos de interés bilateral.
Un gesto que no ha pasado desapercibido
Las imágenes del saludo entre Delcy Rodríguez y Sánchez se han viralizado en cuestión de minutos, generando todo tipo de reacciones en redes sociales. Mientras algunos usuarios han celebrado la normalización de las relaciones entre España y Venezuela, otros han criticado al presidente español por su cercanía con el Gobierno chavista. El gesto también ha sido interpretado por algunos analistas como un mensaje a Marruecos en plena crisis de Ceuta: España no está sola en la región y tiene aliados estratégicos con los que coopera en materia migratoria y energética.
Lo que está claro es que la imagen de ambos dirigentes conversando amistosamente en la ONU se ha convertido en uno de los grandes símbolos de este nuevo capítulo en las relaciones entre España y Venezuela, un vínculo que, después de años de tensiones, parece haber entrado en una fase de pragmatismo y cooperación.



