La tercera Diada bajo un Govern no independentista ha estado marcada por el llamamiento a la «unidad» del president Salvador Illa y la consellera Sílvia Paneque, que han reivindicado una Cataluña «abierta, cohesionada y orgullosa de su identidad» frente a los discursos que «cierran fronteras y alimentan miedos». La jornada ha estado marcada por la tensión entre los bloques independentistas y la extrema derecha, con tres detenidos y cargas policiales en el Fossar de les Moreres.
Cataluña ha celebrado este viernes su Diada más institucional de la última década. La tercera edición bajo un Govern no independentista ha estado marcada por un mensaje unánime de las instituciones en favor de la «unidad» frente al «odio», en una jornada que ha combinado la reivindicación identitaria con la confrontación política en las calles.
El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha sido el encargado de liderar el mensaje institucional. En su cuenta de redes sociales, ha publicado un mensaje en el que ha asegurado que es «un buen día para compartir qué queremos ser y hacia dónde queremos que avance Cataluña». La consellera y portavoz del Govern, Sílvia Paneque, ha ido más allá y ha reivindicado el «contrapunto» de Cataluña a un mundo «que cierra fronteras, alimenta los miedos y confunde el bienestar colectivo con la acumulación individual».
«Cataluña es un país que quiere caminar solo, pero que a la vez no quiere estar aislado. En un mundo dominado por la inmediatez, la confrontación y la desconfianza, dialogar es una manera de defender la convivencia al estilo catalán», ha señalado Paneque tras la tradicional ofrenda floral al monumento a Rafael Casanova.
«Nadie es más catalán que nadie»
El mensaje de unidad ha sido el hilo conductor de las intervenciones institucionales. Illa ha defendido una Cataluña «donde nadie es más catalán que nadie y donde el odio no tiene cabida». Paneque ha subrayado que Cataluña se ha construido «con una identidad, con una manera de hacer y de ser, de acuerdo con los fundamentos de la democracia, la igualdad, la solidaridad, la defensa de la lengua catalana compartida y la cultura del trabajo bien hecho».
El presidente del Parlament, Josep Rull (Junts), ha reivindicado Cataluña como una «tierra de acogida e integración» donde la «esperanza» ha sido más poderosa que «el miedo» en los últimos 300 años. «Cataluña es una nación que no pregunta a su gente de dónde viene, sino adónde queremos llegar juntos, en progreso, justicia y libertad», ha declarado tras la ofrenda floral.
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni (PSC), ha defendido la «pluralidad» de una Cataluña y una Barcelona «abiertas y cohesionadas» con capacidad de «agregar diversidad» y de construir un «futuro colectivo» frente a los discursos «que pretenden dividir».
La tensión en las calles: cargas y tres detenidos
La jornada institucional ha transcurrido con normalidad, pero las calles han vuelto a ser escenario de tensión entre los distintos bloques independentistas y la extrema derecha. En el Fossar de les Moreres , organizaciones del entorno de la CUP trataron de boicotear un acto de Aliança Catalana encabezado por Sílvia Orriols, lo que provocó momentos de tensión, cargas policiales y tres detenidos. Los Mossos d’Esquadra desplegaron un nutrido dispositivo para evitar choques entre los manifestantes.
La consellera Paneque ha condenado los incidentes y ha hecho un llamamiento a la «convivencia»: «Lo que ha pasado en el Fossar de les Moreres no representa a la Cataluña que queremos. La violencia nunca es el camino».
El ‘procés’, pendiente de la amnistía
La Diada de este año ha estado marcada también por la espera de los líderes del ‘procés’ a la aplicación de la ley de amnistía por parte del Tribunal Supremo, después de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) diera su aval en julio a la norma aprobada en el Congreso en 2024. El expresidente catalán y líder de Junts, Carles Puigdemont, se ha sumado a los mensajes de felicitación con un «recuerdo de los catalanes de ayer, con el compromiso con los catalanes de hoy y con la esperanza para los catalanes de mañana».
La secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, ha reclamado al Govern «ambición nacional» para salir del «debilitamiento nacional» en el que considera que se encuentra la comunidad. «¿Hemos olvidado que queríamos un país libre?», ha preguntado tras la ofrenda floral junto a Oriol Junqueras y Pere Aragonès.
El dirigente de Comuns y ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha advertido de que defender Cataluña «no será nunca levantar muros entre catalanes», sino defender «una sociedad de ciudadanos libres e iguales». El presidente del PP de Cataluña, Alejandro Fernández, ha defendido «una Cataluña en convivencia» y ha criticado el «espectáculo muy poco edificante» del Fossar de les Moreres.
50 años de la Diada recuperada
La jornada de este año coincide con el 50 aniversario de la recuperación de la Diada en Sant Boi de Llobregat, la primera celebración tras la dictadura franquista, que se convirtió en un espacio de reafirmación de la identidad catalana. Los actos han concluido con el acto institucional encabezado por Illa a las 20:00 horas en el Teatre Nacional de Catalunya, mientras la ANC ha convocado por la tarde su manifestación independentista bajo el lema «Hi soc. Hi som. Independència».




