Las llamas, que se declararon poco antes de la medianoche, arrasaron las tiendas donde dormían familias con niños. Los bomberos tardaron casi dos horas en controlar el fuego, que no dejó heridos, pero las familias desalojadas no han sido reubicadas. Horas antes, otro incendio de menor magnitud se había declarado junto a la playa del Trampolín. Las autoridades aún no han revelado a quién atribuyen la autoría de ninguno de los dos fuegos.
La crisis de Ceuta ha vuelto a mostrar su cara más cruda. Poco antes de la medianoche de este jueves, un incendio se declaró en el asentamiento de migrantes de las Naves del Tarajal, afectando a más de 40 de las chabolas en las que vivían familias con niños. Las llamas devoraron varias de las tiendas levantadas a la entrada del polígono que acoge a los migrantes desde su entrada en la ciudad, según han confirmado fuentes de emergencias.
Efectivos de bomberos y emergencias acudieron de inmediato al asentamiento, y el fuego tardó casi dos horas en ser controlado. No hubo que lamentar heridos, pero las familias que dormían allí fueron desalojadas y no han sido reubicadas en ningún otro asentamiento. Los vecinos del área no vieron sus viviendas afectadas, y tampoco el cercano colegio Príncipe Felipe, según las mismas fuentes.
Segundo incendio en el mismo día
El de las Naves del Tarajal no fue el único fuego declarado en Ceuta este jueves. En torno a las seis de la tarde, un incendio de menor magnitud se declaró en las inmediaciones de la playa del Trampolín, cerca del CETI, en la zona del monte. Este fue controlado en pocos minutos por los servicios de emergencia. Al igual que en el caso del Tarajal, las autoridades no han revelado aún a quién atribuyen su autoría, lo que ha generado inquietud entre los residentes y las organizaciones que trabajan en la zona.
La «olla a presión» se recrudece
Los incendios se producen en un contexto de máxima tensión en la ciudad autónoma, que acumula más de un mes de crisis migratoria sin resolver. El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, ha advertido en repetidas ocasiones de que Ceuta es una «olla a presión» que puede estallar, y los episodios de violencia y tensión se han multiplicado en las últimas semanas: manifestaciones vecinales, bloqueos a la ayuda humanitaria y enfrentamientos en los asentamientos.
Las organizaciones humanitarias han denunciado en múltiples ocasiones las condiciones infrahumanas en las que viven miles de personas en los asentamientos de la ciudad, sin servicios básicos, sin agua corriente y con un riesgo constante de incendio por la acumulación de materiales inflamables y la falta de medidas de seguridad. La ausencia de reubicación de las familias desalojadas agrava aún más su situación de vulnerabilidad.




