La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) ha acordado por unanimidad «intensificar la presión» contra el proyecto de ley del Estatuto Marco, que ya se tramita en el Congreso. Los paros, que serán «indefinidos y permanentes» a partir de mediados de octubre, suponen un paso más en un conflicto que suma ya más de un año de movilizaciones. «El Gobierno está esperando a que nos cansemos, y no vamos a parar», advierten.
La paciencia de los médicos españoles se ha agotado. La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) ha acordado este martes «intensificar la presión» contra el proyecto de ley del Estatuto Marco, que ya ha superado el trámite del Consejo de Ministros y se encuentra en fase de tramitación parlamentaria. El Comité Ejecutivo del sindicato ha respaldado la convocatoria de paros «indefinidos y permanentes» a partir de mediados de octubre, cuya fecha exacta se definirá este jueves en la reunión del Comité de Huelga, integrado por CESM, el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’MEGA).
«El Gobierno está esperando en su silla a que nos cansemos y queremos dejar claro que no vamos a parar», ha advertido Víctor Pedrera, secretario general de la organización, en una rueda de prensa en la que ha subrayado que el conflicto «no ha terminado» pese al parón estival.
La nueva estrategia: presión en todos los frentes
El paso del Estatuto Marco de anteproyecto a proyecto de ley ha obligado a los sindicatos a redefinir su estrategia. Ya no basta con presionar al Ministerio de Sanidad; ahora el campo de batalla se traslada al Congreso de los Diputados. CESM ha anunciado que solicitará reuniones con todos los grupos parlamentarios para exigir una enmienda a la totalidad que devuelva el texto al Ministerio. «No tiene sentido que una norma que no tiene el apoyo de los médicos siga avanzando para ser aprobada sin ningún tipo de modificación», sostienen desde el sindicato.
Pero la presión no se limitará al ámbito parlamentario. La organización ha anunciado que llevará el conflicto también a los tribunales y a Europa. Sus servicios jurídicos consideran que algunos aspectos del proyecto podrían «vulnerar» la normativa europea en materia de conciliación, salud laboral y seguridad, por lo que no descartan recurrir la norma una vez aprobada. Además, el próximo mes trasladarán sus reivindicaciones a la reunión de la Federación Europea de Médicos Asalariados (FEMS), donde España es el único país en el que los médicos no tienen un sistema de representación diferenciado del resto de profesionales sanitarios.
Las reivindicaciones «irrenunciables»
A pesar de las múltiples vías de actuación abiertas, los sindicatos insisten en que no han renunciado a ninguna de sus demandas. Estas son las que consideran «irrenunciables»:
- Jornada máxima de 35 horas en todas las comunidades autónomas.
- Reforma integral del sistema de guardias, con una duración máxima de 17 horas.
- Clasificación profesional acorde con el nivel de formación y responsabilidad de los médicos.
- Modelo de jubilación específico para la profesión.
- Mesa de negociación propia para el ámbito médico, con un estatuto específico que reconozca la singularidad de la profesión.
«Cuando pedimos un estatuto propio no va contra ningún profesional sanitario. Lo que no queremos es que sindicatos en los que no tiene representatividad el colectivo médico decidan cómo son las guardias», ha defendido Pedrera.
La respuesta de Sanidad: «Las leyes se debaten en el Congreso»
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha respondido a las críticas defendiendo que el texto «no es más que una primera piedra para empezar a mejorar» las condiciones de los profesionales, y ha recordado que el proyecto de ley está «abierto a las enmiendas» en el Parlamento. «Las leyes se debaten, se enmiendan, se aprueban o se rechazan aquí, no se aprueban o se rechazan en un despacho», ha declarado en el Congreso.
García también ha asegurado que un estatuto específico para los médicos «puede tener cabida una vez que se haga el estatuto para todos los profesionales sanitarios», un gesto que los sindicatos han interpretado como una «trampa» que supedita la solución a un proceso legislativo largo y complejo.
El nuevo Estatuto Marco, que sustituye al vigente desde 2003, establece un marco común para todo el personal estatutario del Sistema Nacional de Salud y contempla una reducción del 30% en las guardias médicas y una jornada semanal de un máximo de 45 horas.



