Clément L., un joven franco-suizo que cumplía condena por proxenetismo y robo, dirigía una organización que ultimaba el secuestro de la estrella del Real Madrid y de otras 25 personalidades. La investigación, que ha revelado la existencia de una «célula criminal hiperactiva», ha llevado a la detención de dos personas y al aislamiento total del líder en la prisión de Villepinte . El futbolista ya ha reforzado su seguridad personal.
La Brigada de Represión del Banditismo (BRB) de París ha asestado un golpe a una de las redes criminales más inquietantes de los últimos años en Francia. La organización, dirigida por un joven de 18 años desde el interior de la prisión de Villepinte, ultimaba los preparativos para perpetrar una serie de asaltos y secuestros contra figuras de alto perfil. En el punto de mira: el futbolista del Real Madrid y capitán de la selección francesa, Kylian Mbappé.
El presunto cabecilla, identificado como Clément L., alias «Lester Z», un joven franco-suizo, coordinaba la red utilizando dos teléfonos móviles y la aplicación Snapchat desde su celda, donde cumplía condena por delitos de proxenetismo y robo con violencia. La investigación, liderada por la BRB, ha logrado desmantelar lo que las autoridades describen como una «célula criminal hiperactiva».
Una lista con 26 nombres y una amenaza real
El caso comenzó a destaparse tras un intento de asalto contra un relojero en la exclusiva localidad de Neuilly-sur-Seine el pasado mes de abril, donde sujetos disfrazados de repartidores intentaron entrar en una vivienda. Días después, la misma joyería sufrió el robo de relojes de lujo. Al analizar las huellas dactilares y rastrear un auto con placas falsas, los agentes lograron dar con la pista de los sospechosos, lo que les permitió identificar a Clément L. como el «cerebro» del grupo.
En los registros realizados en varias localidades de la región parisina, los agentes encontraron cinco teléfonos celulares y cinchos de plástico. En los dispositivos, los investigadores dieron con una detallada lista que incluía los nombres y direcciones de 26 posibles víctimas, entre las que se encontraban, además de Mbappé, empresarios, joyeros, personalidades del lujo y cantantes de rap.
La estrategia del líder: coordinar desde el encierro
La capacidad de Clément L. para dirigir la red desde la prisión ha sido uno de los aspectos más destacados por los investigadores. El joven, de apenas 18 años, utilizaba teléfonos móviles de contrabando para comunicarse con sus cómplices en el exterior y coordinar la logística de los crímenes. El hecho de que un menor de edad (en el momento de los hechos) pudiera orquestar un plan tan complejo desde el interior de un penal ha generado un intenso debate en Francia sobre la seguridad en las prisiones y el control de los dispositivos móviles en los centros penitenciarios.
La detención de Clément L. se produjo el pasado 19 de agosto cuando salía de un juzgado. Tras la detención, la fiscalía ordenó mantenerlo en aislamiento total en la prisión de Villepinte para evitar que pudiera comunicarse con el exterior. Otro presunto miembro de la banda quedó en libertad bajo control judicial. Las autoridades continúan analizando los cinco teléfonos celulares incautados para identificar a más integrantes de la red y desmantelar por completo la organización.
La respuesta de Mbappé
El entorno de Kylian Mbappé ha confirmado que el jugador del Real Madrid ya ha sido informado de la situación y ha reforzado su seguridad personal. El futbolista, que se encuentra concentrado con la selección francesa, no ha hecho declaraciones públicas sobre el complot. Este suceso se suma a otros episodios de inseguridad que han afectado a figuras del fútbol en Francia, donde las bandas organizadas han puesto en el punto de mira a deportistas de élite por su elevado patrimonio.




