La leyenda estadounidense, autora de himnos como ‘Jolene’, ‘9 to 5’ e ‘I Will Always Love You’, murió este martes en Nashville rodeada de sus seres queridos. Su sobrino Bryan Seaver confirmó la noticia en un vídeo que la propia artista grabó hace años para este momento.
Se apagó la voz más brillante del country. Dolly Parton, la artista que convirtió sus sueños en himnos y su generosidad en legado, falleció este martes 25 de agosto a los 80 años en Nashville, Tennessee. La noticia fue confirmada por su sobrino Bryan Seaver a través de un vídeo publicado en las redes sociales de la cantante, un mensaje que la propia Parton le pidió grabar hace años para cuando llegara este momento.
La causa del fallecimiento ha sido confirmada por el equipo de la artista: Parton falleció «tras enfrentar con valentía una breve batalla contra el cáncer» en el Centro Oncológico Vanderbilt-Ingram de Nashville, rodeada de sus seres queridos. La cantante había sido ingresada el viernes 21 de agosto con complicaciones relacionadas con problemas renales y autoinmunes que arrastraba desde el año pasado.
Una vida de música y superación
Nacida el 19 de enero de 1946 en una familia humilde de Tennessee, Parton fue la cuarta de doce hermanos y creció en una cabaña sin electricidad ni agua corriente. Su padre trabajaba como aparcero y cultivador de tabaco, mientras su madre entretenía a la familia con historias y música de los Apalaches. De aquella infancia pobre nació una de las artistas más influyentes del siglo XX, con más de 100 millones de discos vendidos y 11 premios Grammy.
Su carrera, que abarcó más de seis décadas, la convirtió en un icono global. Canciones como ‘Jolene’, ‘9 to 5’ e ‘I Will Always Love You’ —esta última popularizada por Whitney Houston— se convirtieron en himnos que trascendieron generaciones y fronteras. Pero Parton fue mucho más que música: fue actriz, productora, empresaria y, sobre todo, una de las filántropas más generosas de Estados Unidos.
La huella imborrable de su filantropía
A través de la Dollywood Foundation, Parton creó en 1995 la Imagination Library, un programa que ha distribuido cerca de 308 millones de libros gratuitos a niños en Estados Unidos, Reino Unido, Irlanda, Canadá y Australia. Su compromiso con la educación y la infancia se convirtió en una de las señas de identidad que más admiración le granjearon fuera del ámbito musical.
También financió investigaciones médicas clave, incluida la investigación de vacunas contra la COVID-19, y supo mantener un perfil bajo a pesar de su inmensa fortuna, estimada en 450 millones de dólares. Llegó a rechazar que el estado de Tennessee erigiese una estatua en su honor, pidiendo que ese dinero se destinara a causas benéficas.
El legado de una estrella única
Parton había luchado contra varios problemas de salud durante el último año, que se hicieron públicos tras el fallecimiento de su esposo de casi seis décadas, Carl Dean, en marzo de 2025. La artista había cancelado y pospuesto actuaciones en Las Vegas para centrarse en su recuperación, y en sus últimas apariciones públicas admitió que se sentía «desgastada y agotada» por el duelo y los problemas médicos.
Su muerte ha provocado una oleada de reacciones en todo el mundo. El presidente Donald Trump anunció que las banderas ondean a media asta en su honor durante una semana . Taylor Swift la definió como «la brújula, el norte» y aseguró que «un mundo sin Dolly no parece posible, real o correcto». Beyoncé la llamó «la reina del country» y destacó que «enseñó tantas lecciones sobre cómo ser único». Su amiga y compañera en ‘9 to 5’, Jane Fonda, declaró estar «devastada» y recordó que Parton «está entretejida en todos nuestros corazones para siempre».
El Parque Dollywood, el parque temático que la cantante fundó en Tennessee, permanecerá abierto al público en su honor, cumpliendo su deseo de que «el espectáculo debe continuar». En lugar de flores, la familia ha pedido donaciones a la Imagination Library, el legado que mejor refleja el alma de quien nunca olvidó de dónde venía.



