El verano de 2026 registra 5.030 fallecimientos asociados a las altas temperaturas, la cifra más elevada desde que comenzaron los registros del sistema de vigilancia de la mortalidad.
Las muertes por calor en España alcanzaron un récord histórico durante el verano de 2026. Hasta el 24 de agosto, las estimaciones disponibles atribuyen 5.030 fallecimientos a las altas temperaturas, una cifra superior a la registrada en cualquier otra temporada estival desde 2015.
Los datos corresponden al Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria, conocido como MoMo, gestionado por el Instituto de Salud Carlos III.
La cifra representa una estimación estadística de fallecimientos asociados al calor. No equivale a 5.030 certificados de defunción en los que figure un golpe de calor como causa directa.
El balance todavía podría aumentar, ya que el periodo de vigilancia estival no ha concluido. Fuente: Servimedia.
Muertes por calor en España superan los registros anteriores
El verano de 2026 ha sobrepasado los datos de otros años especialmente intensos.
En 2022, el sistema estimó 4.789 fallecimientos asociados a las altas temperaturas. Durante el verano de 2025 se registraron 3.832 y en 2023 se contabilizaron 3.007.
Con 5.030 muertes estimadas hasta el 24 de agosto, este verano se sitúa por encima de todos esos registros.
La cifra confirma el impacto sanitario que pueden tener los episodios prolongados de temperaturas elevadas, especialmente cuando afectan a personas con enfermedades previas o situaciones de vulnerabilidad.
El Ministerio de Sanidad señala que entre 2015 y 2025 se estimaron 27.564 fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas en España. Fuente: Ministerio de Sanidad.
Julio y agosto concentran una elevada mortalidad
Los datos mensuales también reflejan la intensidad de este verano.
En julio se estimaron 2.025 muertes asociadas a temperaturas extremas, mientras que agosto acumulaba aproximadamente 1.945 hasta la fecha analizada.
Ambos meses figuran entre los periodos con mayores niveles de mortalidad relacionados con el calor o el frío desde el inicio de los registros.
En el conjunto de 2026, las muertes atribuidas a temperaturas extremas ascienden a 6.090, una cifra que comprende tanto episodios de calor como de frío.
Esta diferencia resulta importante: las 5.030 muertes corresponden al calor del verano, mientras que las 6.090 abarcan el conjunto de fenómenos térmicos registrados durante el año.
Cómo se calculan las muertes asociadas al calor
El sistema MoMo compara la mortalidad observada diariamente con los niveles esperados a partir de series históricas.
Posteriormente, estima la parte de ese exceso que puede relacionarse con las temperaturas registradas.
Por lo tanto, el sistema no contabiliza únicamente fallecimientos provocados por golpes de calor.
También estima el impacto de las altas temperaturas sobre personas con enfermedades cardiovasculares, respiratorias, renales u otras patologías que pueden agravarse durante estos episodios.
Según el Ministerio de Sanidad, el riesgo de mortalidad aumenta entre un 9,1 % y un 10,7 % por cada grado que la temperatura supera el umbral considerado peligroso para la salud.
Las personas mayores concentran el mayor riesgo
El impacto de las muertes por calor en España afecta especialmente a los mayores de 75 años.
También presentan mayor vulnerabilidad los lactantes, los menores de cuatro años, las mujeres embarazadas y las personas con enfermedades crónicas.
El riesgo aumenta en hogares con ventilación insuficiente, dificultades para mantener una temperatura adecuada o acceso limitado a espacios frescos.
La soledad, la dependencia y determinadas condiciones laborales también pueden agravar la exposición al calor.
Por ello, las autoridades recomiendan prestar especial atención a quienes viven solos o necesitan ayuda para hidratarse y protegerse de las temperaturas elevadas.
Sanidad recomienda reforzar las medidas de prevención
El Plan Nacional de Actuaciones Preventivas frente al Exceso de Temperaturas establece recomendaciones para reducir los riesgos durante las olas de calor.
Entre las principales medidas se encuentran beber agua con frecuencia, evitar bebidas alcohólicas y permanecer en lugares frescos o climatizados.
También se aconseja limitar la actividad física durante las horas centrales del día y utilizar ropa ligera.
Las personas que toman medicamentos deben conservarlos en condiciones adecuadas, ya que las temperaturas extremas pueden alterar algunos productos.
Ante síntomas persistentes o signos de golpe de calor, como confusión, fiebre elevada o pérdida de conciencia, es necesario solicitar atención médica urgente. Fuente: Plan Nacional de Exceso de Temperaturas 2026.
El aumento de las muertes por calor en España refuerza la necesidad de adaptar las ciudades, mejorar los sistemas de alerta y proteger a la población más vulnerable frente a episodios climáticos cada vez más exigentes.




