Curro, un pensionista de 1.500 euros al mes, explicó en ‘Y ahora Sonsoles’ que sus dos hijas, pese a tener empleo, no superan los 1.200 euros en sus nóminas. La diferencia de 300 euros entre lo que cobra sin trabajar y lo que ingresan sus hijas con una jornada completa refleja un desequilibrio que sigue latente un año después.
Curro no necesita madrugar para fichar. Sin embargo, su cuenta bancaria recibe cada mes más dinero que la de sus dos hijas. Con una pensión que ronda los 1.500 euros, este jubilado accedió a sentarse en el plató de ‘Y ahora Sonsoles’ en septiembre de 2025 para poner cifras a una realidad que, once meses después, sigue siendo pertinente.
Sus hijas trabajan. Una lo hace en un supermercado y la otra como ayudante a domicilio. Ninguna de las dos supera los 1.200 euros al mes. «Es una lástima que mis hijas tengan una nómina menor que mi pensión», lamentó entonces, antes de añadir una frase que resume el problema: «Los sueldos tendrían que crecer«.
Una brecha que no es un caso aislado
La diferencia de 300 euros entre lo que cobra un jubilado sin trabajar y lo que ingresan sus hijas con una jornada completa no es un caso aislado. Los datos que ya manejaba el programa en aquel momento reflejaban una tendencia generalizada:
| Colectivo | Ingreso medio mensual |
|---|---|
| Jubilados españoles | 1.760 € |
| Asalariados menores de 35 años | 1.670 € |
Los nuevos jubilados perciben de media 90 euros más al mes que los trabajadores más jóvenes. La diferencia puede parecer modesta, pero el matiz está en el esfuerzo: para un pensionista ese ingreso llega sin estar sometido a horarios, desplazamientos ni productividad. Para un joven trabajador, en cambio, exige una jornada completa que a menudo ni siquiera le permite independizarse.
El desánimo de toda una generación
Curro, que complementa su pensión con pequeños trabajos como figurante de cine, no ocultó su incomodidad al comparar ambas situaciones. «Es una lástima que mis hijas tengan una nómina menor que mi pensión», repitió durante su intervención.
La frase de Curro, «cobran 1.200 euros, los sueldos tendrían que crecer», sigue describiendo con precisión el desánimo de toda una generación que, aunque trabaja, no logra alcanzar la seguridad económica de quienes ya dejaron de hacerlo.
Un debate que sigue abierto
Un año después de aquella entrevista, el debate sobre la brecha salarial entre generaciones sigue siendo uno de los temas centrales en la conversación social. Los jóvenes trabajadores denuncian que los sueldos no han crecido al ritmo del coste de la vida, mientras que las pensiones sí han experimentado revalorizaciones anuales.
Las organizaciones sindicales han señalado en reiteradas ocasiones que el salario medio de los jóvenes en España se sitúa muy por debajo de la media europea. La precariedad laboral y la temporalidad, especialmente entre los menores de 30 años, agravan una situación que dificulta el acceso a la vivienda y a la emancipación.



